23 sept. 2017

Cada nota de baúl.

Si una despedida son silencios y en las venas queda el recuerdo. Qué memoria queda en el muro que son las mañanas, erosionándose en cada mentira escrita en sonrisas de papel. Fuego y astillas, que son las noches en el corazón, y caer en el frío es tapar las heridas que llevan la piel del cadáver que es la vida.

Pero una vez que estás ahí, a ciegas contra el mundo y sin esperanzas, puede perderse todo en un momento y levitas sobre el cristal, temblando como un recién nacido que aún no sabe respirar. Recuerda las últimas lágrimas de felicidad, o invéntalas, sonríe sangrando y despierta luchando. Contra el viento, como en cada sueño.

Sin ruta y sin vestido, a cada paso dado un universo perdido. Sin rastro de vuelta a casa, sin rastro de oportunidades en la recámara. Querías poesía cuando la vida era grande y ahora quieres enterrarte bajo las baldosas, cuando la vida es pequeña y gris.

Puede que la nota a pie de página no estuviera tan equivocada cuando decía que volver al principio era encontrar una salida.

25 jun. 2017

Baladas y el mar.

Con las olas a la espalda mientras caminaba por la arena, perdiendo el aroma de la piel que se despegaba de la memoria, como retazos del último otoño yéndose mar adentro.

Habían pasado demasiados años. Tuvo que descubrir el vacío de su casa para recordarlo. Ya alejado de la orilla, cruzaba la puerta del antiguo hogar. Apenas era capaz de imaginar de nuevo las risas y los llantos dentro de aquellas paredes. No fue la distancia, fueron los nuevos caminos. Fueron los tropiezos que le llevaron al mar, dejándose llevar para no sufrir. No había vuelto a saber de aquellas personas a las que quería. El tiempo había barrido todas las esperanzas que su juventud dejó sobre aquel portal y que noche tras noche han ido diluyéndose.

Todas las vidas que dejó atrás ya no eran más que dolorosos recuerdos. Sabía que ocurriría, que la vida era así y que era inevitable. Cada día se había hecho más fuerte, pero aun así no era suficiente. Vivir la derrota en silencio mientras el mar se aleja de nuevo, es algo para lo que nadie está preparado cuando llega el momento.

Tratas de dejar el aire contaminado tras de ti, despegándote de los errores. Todos los futuros perdidos te esperan de nuevo en la almohada.