10 dic. 2014

Los huesos del infinito.

Qué, si la vida es prisionera del tiempo, y la muerte no.

Qué, si nuestras pesadillas son el miedo a lo que no podemos ser. Las ilusiones, malgastadas en la niñez, nos avasallan cuando crecemos. En el tiempo, en la escala incontrolable del tiempo. Crecemos, y nos perdemos en la existencia. La existencia de la nula inconsistencia que nos rodea; en la incertidumbre constante, interminable, de no saber si existimos, o si somos la conciencia fútil de la nada.

Qué, si nuestro nacer es renacer, y no encontramos lugar alguno en ese espacio que queremos ocupar. Sin remedio, si somos conciencia navegante en el infinito. Si somos parte de las estrellas que algún día nos quemarán, o nos quemaron para ser lo que somos.

Son livianas, las cargas de la conciencia, cuando todo es infinito en la falta de sentir; cuando nos convertimos en frutos del malcriado universo, cuando pretendemos humanizar el oscuro cielo a nuestro antojo y tan sólo encontramos un viaje sin vuelta atrás.

Si de donde partimos no hay bien ni mal, no hay leyes, no hay dictámenes de ningún tipo.

Si el amor muere con el ser humano, y la arena no, entonces estamos dejados a la deriva. Si no tenemos nada mejor que ofrecer, más allá de nuestra material vida. Lo que trasciende, lo que perdura, es indescifrable, y con ello hemos de contar. La conciencia muere o resucita, permanece o desaparece, aprendemos o nos agotamos.

De las paredes de una jaula, los barrotes tienen piel humana. El infinito, siempre más allá, se hace en nuestros huesos, sin rostro; se hace sombra.


6 dic. 2014

Te he.

Te he querido lejos,
de mí,
de todo mi mundo.

Caderas.
Sin labios. Atrofiados.
Esperas. Milagros.
Estados.

No llegan.
Esperas. Caderas.
Estados. Sin labios.
Prohibidos.

Te he odiado lejos,
de mí,
de todo mi mundo.

Tan seguro
y tan atado,
tan sumido
y tan hastiado.

Te he escrito
sin versos.
A miradas,
callado.

Caderas.
Estados. Esperas.
Son labios. Milagros.
Grabados.

Esperas.
Sin labios. Prohibidos.
Atrofiados. Callados.
El silencio.