31 mar. 2014

No creo sino en vencer al tiempo.

Entiendes con el tiempo que lo importante no es quien lea tus creaciones, sino quien destruya las falsas ideas. Es cuestión de amar a esa segunda persona, es cuestión de atormentar los ideales que usan la máscara de seducción que no nos corresponde usar como mortales.

No somos perfectos, así que es obligatorio asumir las carencias tarde o temprano, y que asaltarán a nuestra vanidad, esa que todos tenemos por mucho que queramos aparentar ser ejemplares.

Somos responsables de que los errores pasados no sean un impedimento para conseguir lo que siempre quisimos tener a nuestro lado. Nos abren los ojos a base de desgarrar cicatrices, pero no nos gusta ver si incluye dolor.

Es labor del tiempo que todos terminemos en nuestro lugar. En ése, cualquiera que sea, dependiendo de nuestros pasos o de si sabemos volver en ellos y tratar los pasos en falso.

Si alguna vez me gustó que jugáramos al ajedrez es porque nos hacía llegar a un mismo destino con distintos movimientos.

29 mar. 2014

El salón de espejos.

El juego consiste en reflejar los sentimientos de un lado a otro, deformándose entre los cristales.

Te he querido, me he querido, te he olvidado, me quiero, te quiero, me he olvidado de mí, y poco importa todo esto. El mero intento de usar las palabras para llegar a ese "más allá" donde llegan las sensaciones que crea un recuerdo o una realidad presente, es imposible. Es por eso que uso espejos, hasta que se rompen.

Cada uno trata de elaborar sus decisiones de la forma más acertada posible. No me importa tener que recorrer un mundo entero para escoger lo que es debido. A veces tenemos las opciones pero no queremos correr el riesgo.

Al menos, sé que en una espiral de colores los diferentes grises son siempre de fiar.

No me lo tengáis en cuenta, hay que intentar ser íntimo por y para uno mismo.

28 mar. 2014

La Hidra de las cuestiones.


Se entiende que por sus propias palabras sólo emanan preguntas, como si de una hiena se tratara; una con varias conciencias, pues éstas se erosionan a base de miradas esquivas.

Hay confianza en uno mismo donde hay luz en los escalones, el problema está en si basta caminar para subirlos o es tiempo de escalar. No puedes confiar en una razón que te habla desde infinidad de cabezas todas provenientes de una misma herida.

Crees que tienes el derecho a juzgar las decisiones de otros, hasta que caen rocas delante de tu camino sin tu consentimiento. Es entonces cuando tus preguntas y tus respuestas tratan sobre ti, exclusiva y únicamente sobre ti.

No está mal tener en ocasiones la voluntad de atracar a mano armada, siempre y cuando sea al coraje y al valor, para que otorguen una pizca del honor y la lealtad que tanto escasea en estos días. No porque algo sea intangible deja de tener valor. El tratar con humanos nos ha deshumanizado.

Demasiado afirmar para tanta duda.

26 mar. 2014

Aunque no se rompa el silencio.

La música es.

Es junto a ella, quizás al dormir juntos con música de piano de fondo, pero sólo quizás. Hay cosas que van unidas a pesar de los pesares.

Mis oídos son la parte más imperfecta de mí, sin embargo son al mismo tiempo lo más preciado y necesario, lo que más quiero de mí. Puede que para ella lo más imperfecto sea yo, en sí, y le ocurra lo mismo. O debiera, no lo sé; es algo que no hay que preguntar.

Cuando tiemblan las piernas, se rompe el silencio. Es decir, cuando de verdad necesitamos respuestas para las preguntas que nos hacemos, necesitamos preguntar a vida o muerte. Ocurre muchas veces en la vida y es completamente normal.

Ahora con suerte nos enfrentaremos de nuevo a más tempestades. Me recuerda a El viejo y el mar, de Hemingway, aunque no tenga nada que ver.

25 mar. 2014

Entonces.

Sus brazos tienden a arropar todo su cuerpo cuando duerme junto a él; las noches son muy diferentes a cualquier otro momento. Los dos pueden recordar cada momento si así lo desean; el desear es un gran problema, incluso lo más cotidiano.

Cuando la brisa es leve recuerda el rozar de sus dedos por la espalda, como la primera vez, descendiendo y ascendiendo inocentemente pero quemando la piel.

El espejo del futuro todavía está expectante para poder ver qué ocurre con sus cadenas perdidas, pero sabe que dolerá mirar a través de él. No en vano sus sueños le traicionan.

Cuando dormir es cosa de dos como si fueran uno, entonces tiene sentido cualquier distancia y tormenta.


24 mar. 2014

Qué quieres que te escriba.

Pensando en los últimos días que nos queden, cuando el tiempo haya pasado durante años y años, no puedo evitar pensar qué opinaremos de lo que hemos hecho ahora; acerca de todo.

Tiramos a la fuerza de un destino que no quiso ser como es. Parece que lo logramos, vencimos a lo que parecía algo escrito, y a base de borrones improvisados trazamos otros caminos menos agradables y menos fáciles quizás, pero creímos en ellos. En qué desembocarán, ¿verdad?

El verdadero problema de la vida es que se basa en decisiones. De no ser así, a nadie le importaría qué hacer con su tiempo, simplemente se dejaría llevar. Frecuentemente optamos por las decisiones que traen un futuro mas llevadero, más fácil, pero desconocemos cómo será el futuro a largo plazo. Es ahí donde quiero llegar.

No estoy haciendo ningún gran descubrimiento, puede que escriba esto con la poca experiencia de mi edad, o puede que lo escriba desde las olas que embisten de vez en cuando mi fortaleza.

No en vano todos daríamos lo que fuera por poder descubrir qué hay en la mente de la otra persona.

No puedo adivinar qué querrías que te hubiera escrito.

21 mar. 2014

Minerva y el piano.

Era demasiado mayor y sus manos apenas podían contrarrestar la resistencia de las teclas del piano. Sus ojos cansados desplomaban una mirada aún inquieta sobre los sonidos que revoloteaban dentro de su imaginación. Si no podía escuchar una melodía, él sería, él se escucharía a sí mismo.

El hombre mayor pudo sentir todavía la brisa llegar. Junto a ella, unas manos que abrazaban sus ojos. De ver a sentir, ver por sentir. Creía que volvía a dirigir la antigua orquesta de nuevo, como cuando era joven, cuando podía escuchar. Le temblaban las manos frente al piano.

Nadie tiene el derecho de evadir la edad como intentó hacer él. Llegado el momento, sólo quedaba tratar de vivir los sonidos que vivían en su interior y jamás saldrían de no ser por el instrumento. Sonidos que jamás llegarían a él por una vía natural, pero aún así, existirían más allá de sus sueños.

Condenado a tejer nota a nota el silencio.

17 mar. 2014

La claridad de la cadencia.

Sólo hay un ángel si es a la deriva, la tuya. Son el resto de tus alas al volar las que forman la sombra de mis sueños. Tan frágiles, tan distantes en ocasiones. Sin embargo no encuentro un solo rincón de la noche que no te pertenezca.

En la noche soy yo y eres tú, no es nadie salvo nosotros. Leer estas palabras es una cuenta atrás en sí misma, para erradicar cualquier fantasía que no sea aquí y ahora, en un siempre escrito en la piel.

Se presta en ocasiones, el temperamento suave de un mezzopiano trastocar a la indiferencia que germina en la distancia. Son tus oscuros ojos buscando la claridad de la cadencia.

La honestidad no puede tener pilares vacíos si no quiere desmoronarse, lo que hace necesario el arder del olvido y la furia del recuerdo. Piedra a piedra, siempre, las murallas se alzan y se derrumban.

Qué son los labios de una musa, sino la tentación del imaginar.

14 mar. 2014

La sensibilidad de aquel entonces.

No escribo a la tristeza por miedo a que te reclame, junto a la ventisca que se lo llevó todo.

Ven y entrégate por una última vez, no niegues que lo estás deseando. Como probar el veneno que está cada día en tu mesa de noche; pasa el tiempo y cuando lo hagas ya no habrá cura. Ahora sí, quizás mañana también. Quizás, como tantas cosas en la vida.

He tocado demasiado el piano con tu piel aún entre los dedos, con tu sabor en mis labios. El tiempo no detiene lo que lleva toda la vida queriendo eclosionar.

Me debo al destino en ciertas ocasiones. Tú eres una de ellas.

Escribo al futuro, no al pasado.

11 mar. 2014

Tratado.

Todos sabemos que la vida no es justa. Todos creemos saberlo. Hasta que muere alguien que no se lo merecía, que conocemos, y nos produce una sublevación interior incapaz de solucionar nada.

Puedes derrumbarte, dará igual. No hay de qué avergonzarse, pues es algo lógico. Pasan los días arrastrados por la vida, y todo termina de una forma u otra. Llegamos a sentirnos afortunados por poder elegir de qué manera terminan las cosas, y nada más.

A veces damos algo por imposible, por terminado; realmente lo consideramos así. Sin embargo cuando la vida decide que de verdad ha terminado, y estamos enterrando a la persona que dábamos por perdida, es entonces cuando nos damos cuenta de que no podemos decidir el fin de las cosas con tanta facilidad.

Se nos da muy bien dar algo por ganado, por conseguido, pero cuando lo perdemos queremos creer que no es nuestra culpa y simplemente era cosa del destino. Pero cuando éste pone las cartas sobre la mesa, nuestra palabra tiene poco valor.

Tratad de recuperar todo lo que habéis dado por perdido y así quizás cuando la vida decida arrebatarlo sin remedio, podréis de verdad decir que no tenéis culpa alguna, que disteis todo y ya el destino hizo su sucio trabajo.

No es sólo aprovechar el momento. Aprovechadlo con las personas adecuadas, de la forma idónea.




V23I13.

10 mar. 2014

Diario de Ixión: duodécima parte.

 Trato de respetar las ocasiones que los dados presentan frente a mí, pero no es fácil cuando una carga de heridas caen sobre las decisiones.

Sin embargo, ya de pequeño aprendí a encontrar el lugar adecuado donde esconderme hasta que pase la tempestad. Puede que por mucho tiempo que pase, sigamos necesitando de aquel niño. Personalmente, he tenido que recurrir a él; no quiero decir que haya sido él por un tiempo.

Mas si no fuera por determinadas palabras al oído, podría haber terminado de alguna forma cuanto menos repudiable. No ha sido fácil evadir el agujero negro que deja una soledad no bienvenida. 

Sin olvidar al alevosía del pasado, todos debemos seguir hacia delante. Recordar no significa dejar de ser quienes hemos sido siempre.



PD: Gracias, tú.

9 mar. 2014

La traición de Cerbero a Tifón y Equidna.


Por escribir las palabras de desaliento que confirman la pérdida de Olimpo, comenzaron a destruirse entre sus dientes las vestiduras de una ilusión pasada. No todo era guardar la puerta a la insurrección.

Entendieron que el trabajo de guardar la sublevación del corazón era demasiado para determinar la valía de sus acciones. Pues uno no puede ser perfecto en algo tan complicado y valioso. Es por ello que en las llamas se destripó la conciencia del ayer. Día a día, suspiro a suspiro, los hechos caminaron frente al juez.

Ser guardián conlleva unas responsabilidades no remuneradas, y el tiempo lo dictó así. Soportar diluvios a cambio de morir ahogado. Con todo ello, aún así, no podía permitirse olvidar lo único que podría sostener su existencia en aquel momento.

Era morir, era caer
en la sombra que su piel dibujaría.

8 mar. 2014

Aquí, o a la deriva.


Algunos bien saben que mi mayor meta era sostener el tiempo con mis manos, y poder retratar así las cicatrices. Con calma, como todo lo que el viento ha traído a mí. He escrito sobre la vida, y acerca de sus grietas, pero jamás sobre el cielo que custodia toda ella.

He perdido el tiempo con escritores que parecían ofrecer nuevos caminos, pero me encuentro en los mismos de siempre. Las palabras, duela o no, son arañazos que tratan de abrir puertas ardiendo. Tus fuerzas sucumben en el preciso momento de tener un horizonte nuevo frente a ti. Los días de la vida no están hechos para nacer demasiadas veces.

Incluso con los intentos necesarios, todo termina en el mismo lugar, que es una y otra vez el comienzo. No trato de explicar cómo es el proceso de vivir en una línea constante, pero sí el oscilar de la tormenta que es vivir.

No quisiera cerrar los ojos sin antes soñar contigo. Rozar tu piel es algo que puede morir aquí o a la deriva.

5 mar. 2014

Diario de Ixión: el borrador.

De escribir, a 12 de Febrero del año pasado, a estas fechas, nadie puede imaginarse salvo yo la anidad de borradores que hay aquí escritos y que jamás verán la luz. Ideas, confesiones, deseos, sentimientos y hasta relatos de puro amor.

Ésto es una carta a la desidia, que dejará de ser mi compañera de viaje.

Si por aquel entonces mi cielo se iluminaba con aquella lejana luz, hoy día se ilumina con una mayor. Todo ha sido por alcanzar metas impensables. Incluso puedo decir que ahora el límite está escrito en los sueños. 

Si algún día lees lo que aquí dejo, quiero que recuerdes cómo el destino juega buenas y malas cartas. Pero en ningún caso el azar es puro malentendido. 

Ahora me tiene en sus brazos una fuerza inmensamente mayor.



VVI9                    La palabra clave es y será Magnolia.