27 oct. 2009

Mi lógica

He visto fracasar, y he visto derrumbar. He proclamado la libertad, para después tener qué encadenar. He roto infinitas barreras, y he creado otras más altas. Has pensado en olvidar, cuando sólo queda de dolor gritar. He acallado todas las almas, para venderlas al silencio. He moldeado la realidad, transformándola en un mundo de frialdad. He acabado con todo, cuando no quedaba nada. Has creído la verdad, que te ha mentido con sinceridad. Hemos creado algo más allá del final, para no enloquecer al empezar. He caído por perseverar, en mi idea de levantar. Has llegado a tu ocaso, tantas veces como has respirado. Hemos aparcado las heridas, convirtiéndonos en suicidas. He reventado la compasión, a golpes de odio y rencor. He transportado la mirada, hasta no tener qué observar. Has derramado lágrimas, por no saber llorar. Hemos fabricado los límites, para no sentirnos incapaces de traspasarlos. …sólo eso, tiempo, espacio, principio, final, persona, incredulidad… …vida, muerte, todo, nada, lucha, victoria, derrota…
…vacío, tan lógico como el vacío.

23 oct. 2009

La lanza de mi destino


Se consume lentamente, el tiempo a mis pies, arrebatando mi pasión por vivir, ennegreciendo el gris color de mis pupilas.  Matadme, imploro a cada segundo que, fugaz, se desvanece ante mí. Y plagado de ira embellezco mis torturas, mi vida en su punto de extremaunción, cruel emblema de perdición. 
Palideciendo ya tarde por nuestros actos,  arrepentirse vana e hipócritamente… fuego para eximir los pecados. Miles de llantos que enmudecidos arropan los sueños más queridos, los que afloran dolor sin compasión. Pero la lanza del destino ya atravesó mi corazón, las nubes han nublado ya, y marchadas sin rastro están. Rastro que enterré con cenizas de lágrimas… 

16 oct. 2009

Mi último aliento tuyo


Cansado,
frustrado,
casi muerto,
sin aliento.

Llevaba mil horas
en la espiral,
sin respirar
y al borde del final.

Quiero huir,
por favor quiero escapar,
ahora que entendí,
que las paredes no son de marfil.

Salvación,
Oh salvación.

Mi corazón,
y mi alma,
todo posesión
de la misma prisión.

A punto de morir,
desangrado del corazón,
los besos son latidos,
el aire dolor,
que llevo mi amor
hasta el rincón,
donde mis lágrimas
se ahogarían
en mi acrecentada agonía
y desesperación.

7 oct. 2009

Al filo del dolor parte II: Un lugar de fobia

...Y la muerte se mofaba de mi ser. En este segundo capítulo hacía un final... simplemente sin final... la impotencia se hizo dueña de mí. ¿Por qué no era capaz de arrojarme al vacío, de acabar con mi sufrimiento? Demasiados años de soledad y lágrimas sin nadie que sonsuele. Me sentí condenado a dejar la vida, sentía que me condenaban. Tan condenado que cada día sentía morir infinidad de veces. Sólo la esperanza en forma de sueño, de amor, aliviaba mi pena. Quise sonvertirme y lo logré, convertirme en el alma del silencio, serio, silencioso, tímido... así sería para el resto de mis días, de lo que no fui consciente es de lo dificil que sería controlarl tras años de ser mi alma silenciosa. Mi odio ya desde entonces se reflejaba en mi rostro en cada momento que descuidaba mi mascara, tan sutil para los mortales...
Mi edad por aquellas escenas de mi centenaria vida quedará guardada para mí, y para quien deba saberla. El cielo era un mar de nubes negras y tenebrosas para mis ojos, mi futuro se marcaba cruel, solitario, tétrico... ya los siglos han pasado, y la amalgama de sufrimientos ha colmado mis recuerdos... Bajo el lodo del tiempo aquellos momentos de compañía valdía y negrura en la vida enmarcaron para siempre a mi lienzo, convirtieron el mundo, el cielo, mi vida, mi eternidad, mi soledad, mis lamentos, mis sollozos y momentos de enmascarada felicidad en un lugar de fobia, una habitación del terror. Dejandoel placer de morir para el infierno, mi infierno.

Diamante de oscuridad

Cada palabra del pasado es un fiel porqué de que ahora mi corazón ya no sea de cristal. Promesas enterradas, olvidadas, baldías… que en cada noche y día sucumbirían. Acabé en la cruz, cual Mesías traicionado, pues perdoné y nunca jamás clamé venganza, pero eso no me exenta del dolor y la agonía. ¿Cuánto tiempo habré sufrido en silencio? No he hecho saber de mi sangre derramada, ni de mis noches velando un nuevo y torturador amanecer. No he mostrado debilidad, a pesar de haber muerto, de haber llorado tanto, en mi soledad, esa soledad que tan poco ha importado, en soledad con mi tristeza, esa tristeza que he tenido que asumir y sobrellevar, tanto tiempo, hasta el final. Y ya basta de anhelar, llorar en mi triste y solitaria oscuridad, ya estoy harto de ser un bufón sin cometido. Que ardan mis lágrimas, mis recuerdos, y lo bueno que haya en ellos, pues el dolor está en las venas del pasado, que tanto he añorado.

Mi corazón antes de cristal, ahora no podréis tocarlo ni tenerlo, tampoco su interior será vuestro. Mi corazón ahora es un diamante de oscuridad.

2 oct. 2009

La tétrica mansión del dolor


Mis propios pasos avasallando las lagunas de sangre que dejaba tras de mi, como un inservible gemido que deambula por una nauseabunda perdición. Sin apenas ver que me arden los ojos, me ciego ante todo, por poco que sea. No creo que la luz me haga ver, no hay nada que ver, la sangre ya ha dejado un largo rastro de mi último suspiro. Aún puedo tocar en vano las paredes, todavía me arrastro por mi embellecido cementerio, en busca de mi descanso. Como alguien que se convierte en sombra eterna, ves que eres oscuridad, y te sientes el único destello en una inmensa y vacía humanidad. Sientes que respiras veneno, pero inhalas con fervor tu preciado suicidio, la sensación de la cuenta atrás convulsiona la mente. Rabia, odio, sonríes, ahora el dolor es parte de mí. Sigo desangrándome, mi corazón late bestialmente, más que nunca, las rocas del techo no sirven de nada, no estorban mi vista, puedo contemplar cómo llueven rosas, para calmar la bestia. Pero ya no hay nada a mi alrededor, nada dentro de mi mansión. Creando el caos perfecto no hace falta huir de la prisión, el dolor no se puede obstruir,

La rueda se ha vuelto a completar, aunque el final es sólo una ilusión vana.