31 dic. 2009

Líneas de vida

Di un adiós y despide todo, a lo lejos podrás verme, y me verás llorar de nuevo una vez mas. Cuando no hay manera de paliar tal dolor tan sólo cerramos los ojos y brotan solas una a una, resbalan desangrando lo que nos queda de fuerzas... y tendidos, una vez nos rendimos, buscamos la luz... tarde para caminar hacia ninguna luz...

Salí de mi ataúd para incinerarme, y no he vuelto a sentir lástima por morir, ahora entiendo respirar como un elixir a mi felicidad, que por fin he sentido fallecer.

Suelo escribir epitafios para mis seres queridos, pero por desgracia asesiné a todos cuando recobré la inspiración por escribir lineas que decían algo mas que sus vidas, y el remordimiento llegó el día que decidí enterrarme vivo, pero mi alma no se encerró conmigo...

27 dic. 2009

無くなる (nakunaru - perderse para siempre)

¿Como explico que te amo sin palabras? si escribirlas es quizás la única manera de que no mueran de miedo las que salen de mis labios, intento dejar un rastro que al menos puedas deducir. Si digo tal vez que no, que nunca te he dejado de querer, que tan sólo ha sido miedo lo que me hace silenciar lo que siento y nada mas... probablemente no serviría mas que para hacerte daño...
Un ángel abraza mi alma e intenta recomponerla, hace mucho que tiene miedo a perderte, y de temblar se partió en dos, pero tranquila jamás perderé los trozos, ambos siguen amándote y eso nunca quebró.
Ahora si pudiera tener tu rostro en mis manos, y mis labios rozando los tuyos, en tan sólo un instante sabría qué hay en tu corazón, pero no es tan fácil para mi, porque nose si tu quieres que lo sea.
Hace tantísimo que me equivocaría y ya no he podido reparar ese error... por mas que quisiera, por mas que sea lo que mas deseo en el mundo, eso no importa, me equivoqué y llevo desde entonces el peso de poder perderte cualquier día, y me quiero morir por ello, porque no quiero perderte.

¿Como explico entonces... que te amo?

26 dic. 2009

Cada silencio

¿Cómo no caer en la desesperación? Si la fiebre se hace dueña de los sentidos cuando intento darle fuerza a mis palabras y decirte algo que sienta mi corazón, entonces, en ese momento... es cuando vuelvo a caer en la dicha desesperación...

¿Como no volver a hundirme en un llanto? Si el mismo paso de la sangre por las venas hace daño... y buscar en ello la dulzura de estos tiempos que padezco no hace sino aumentar lo grotesco de mi ya de por sí incurable perdición...

Y a pesar de todo, camino contra la tormenta que un día rompió mis sueños y su serenidad. Aún forjo los trozos de mí que se destrozan en cada silencio...

22 dic. 2009

Sonrisa de sangre.

Tanto frío a mi alrededor... que podría caerme muerto hasta que tus manos me levanten.
Sin motivos para caer, sin fuerzas para mantenerme en pie, durante interminables siglos de vida atormentada por el mismo vacío de siempre, aquel vació que ignoráis y repudiáis. Y no siento pena, lo que padezco es agonía sin cura, el placer del masoquista que en el infierno es una santo para ser castigado. No puedo acabar conmigo, soy esa sombra que tras de ti nunca llaga a su destino, y camina día tras día sin rumbo fijo. Creo entender mi razón de ser, quizás me equivoqué al nacer, debía ser tan solo un alma, y me convertí en lo que soy, tal vez deba morir, pero no hay vuelta atrás, tal vez creí sonreír de verdad alguna vez, pero sólo eran tus labios dibujando una sonrisa en mí. El tiempo arde por momentos y mi sien ya casi estalla, espero impaciente el instante en que aquel te quiero que aún se sostiene de una rama en el lago de las ánimas salga de la negrura y vuelva a mi, pero se ahogará con mi amargura...

Ojalá fuera tan fácil ser torturado y sonreír una vez mas.

19 dic. 2009

Escarcha

Y la escarcha se rompió, ya no pudimos volver a sentir la calidez.
Desde ese mismo momento somos dos almas separadas, y aunque mis heridas supuren enloquecidas, me temo que he de volver a hacerlo, he de volver a callar, y aún sin ser capaz de olvidar, dejar morir otro trozo de mí, y caminar sin el para siempre jamás. Cual llama que se apaga pero ya hizo cenizas la voluntad y no a mi pesar, mi libertad está en seguir a mi corazón, pero este se encierra en paredes que yo solo no puedo atravesar...
Y una vez más los siglos pasan, y el tiempo no muere si no es con ella, y yo me retuerzo en mis tinieblas sollozando volver a morir en ella...

13 dic. 2009

Suspiro

En estos versos destriparé mi corazón...
Mas de una vez creí sentir ver luz ante mí, pero mi suerte parece echada, y todo se vuelve contra mí, tanto tropezarme que al final arrepentirme no servirá. Escucho unos compases de tristeza y mi alma se enternece hasta llorar, y me reflejo en cada gota como frío cristal, a cada noche que pasa mas fácil es derrumbarse en la soledad...
A no ser que tu piel quitara el frío que resbala de mis ojos, y el calor que sintiera no fuera sólo el de las llamas que juegan a torturar mi corazón... a no ser que así fuera, moriría en cada momento sin remedio y sin salida. Y nunca encontraré algo tan brillante como tus ojos... nunca más tendré esa luz ante mí. Amo esa luz, y ella me odia a mí.

Dame un sólo suspiro para poder caminar hasta ti, y alcanzaré el fin del mundo allá donde estés, pero dame ese suspiro...

12 dic. 2009

Mirada vacía

Si entra en mí, y ya no puede salir... si en la mente sólo las nubes ocultan lo que puedo ver claramente, que en mi corazón todo se marchita poco a poco, porque las hojas del árbol de la vida ya no reflejan verde alguno, y la oscuridad bajo su cuerpo ya da miedo... la oscuridad de la vida, que bueno puede traer a un alma ya perdida? pues así vago entre mis pesares... si me equivoqué en ese instante, y me arrepiento para el resto de mi miserable vida, aún servirá para lamentarme, ya para escribir un "lo siento" en un lago de llantos, pero no dará color a mi sombra, ni a mi mirada, que ennegrecen bajo mi propio asombro. Ya pasaron años, y otra infinidad vendrá tras ellos, pero aún así no encontraré consuelo, porque aunque quiero sonreír, se dibuja en mi mas profundo ser lo que nunca quise llegar a poseer, una tristeza y un pesimismo inmortal, una mirada vacía, y unas palabras sin lugar. Y... para la eternidad?

11 dic. 2009

Leve y lento morir

Últimamente tan sólo busco algo poético para dedicar a vuestra alma, y sueño únicamente con los labios que os pertenecen, que hacen mi pulso añicos, cual pobre enamorado inocente, aún de lo que le queda por sufrir. Una mentira al corazón es siempre mas fácil que dibujar una sonrisa cierta y veraz frente al espejo, y así es como mantengo mi compostura ante el mundo y su desmesura. No quisiera preocuparos, pero empiezo a llorar en la madrugada, y lo hago por vos, empiezo a sentir una presión en el pecho que no puedo controlar, aún mas quisiera volver a respirar con tranquilidad, pero anhelo sentir el amor y el también vuestro inconfundible calor. Cientos de paredes frustran mis voces en la noche, que imploran llegar a ti y decir un "Te amo" susurrante al oído, pero desfallecen en su camino, y fallezco yo y mis vestigios. Por la luz de la luna aún no puedo ni intentar conciliar el sueño, y por vuestros recuerdos no podría dormir jamás, la brisa en la oscuridad vuelve a mi, y me trae el delicado rostro que os pertenece a mi memoria, y las lágrimas caen solas... no es tiempo de llorar, pero ya da igual, nunca fue tiempo de sufrir, y no pude ni un momento mentir, y decir ser feliz, no a vos.

10 dic. 2009

Réquiem de dolor

Aquella fría y suave mano que deslizó impaciente sus dedos por mi rostro, cuando en mi ataúd ya permanecía mi ataviada cárcel mortal. Y en mi epitafio: "Cuando desvele de mi eterno sueño, volaré aún mas alto". Ya no recuerdo abrir las alas, ni volar en la noche del diablo a la brillante luz de tus ojos, pero podía sentir su mano cerrando lentamente mis párpados, y con sus labios haciendo estremecer por una última vez mi corazón, con un "Te amo" tan frío y tan baldío que mis facciones aún permanecerían heladas ante él. Son siglos en un ataúd esperando que mis venas y mi sangre descongelen para volver a sentir lo que deseé tantas veces ver morir. Tantos susurros que significan sentimientos, y un solo espanto para tanta infinidad ardiendo bajo mis propios encantamientos, escuchar un "adiós", una "hasta siempre jamás, no nos volveremos a ver, pero tu recordarás, en tu lecho de muerte, que nunca pudiste olvidar". Y así se convierte el sonido de un Réquiem en una armonía de dolor, y el tiempo se transforma en segundos de desesperación, su mano aún pasa lentamente por mi rostro...

9 dic. 2009

Miles de sueños incinerados

Lienzos que hace tiempo sellaste con tu firma ahora no te dejan ni una sola noche conciliar el sueño, y cierras los ojos, iluso crees guardar anhelo...

Sentimientos de dioses en pequeños e insignificantes cuerpos humanos que nos llevan a la locura, a delirar insensatos. Y así nuestros corazones encuentran lo que nunca creemos hallar, y perdemos todo cuánto tenemos, en el camino hacia algún lejano lugar. Infinidad de noches a la luz de mi estrella, y aún intento encontrar mi destino exento de crueldad, como intenté crearme un camino sin desvaríos. Hace una feliz eternidad que no encontraba tal dolor, pero la aguja ha cosido de nuevo las heridas hacia fuera, dejando sangrar mi vida entera. Quizás sólo tú podrías cogerme de la mano y sacarme de aquel lugar que nunca quise entrar, quizás sólo existe una forma de no hundirme para siempre en la espiral, pero me has soltado... o quizás me solté.

25 nov. 2009

Esto es el final...

Mirarme a los ojos, y ya no hay mas, el reflejo que adorna una fatídica realidad. Como mil años de sufrir, que nunca valieron la pena a seguir, y por fin lo descubrí. Es la linea de la vida, que hace giros imposibles con tal de dificultar el llegar hasta nuestro paradero donde descansar...

...pero todo cambia en un instante...

Pues ya no tengo sangre para que mis venas me hagan palpitar el corazón, ni quiero que mis pulmones en vano vuelvan a darme un sólo atisbo de respiración. ¿No me habré vuelto un suicida? No, porque quiero vivir, pero con un porqué, con un destino mas allá de perecer.Y es que por mucho que hallé, el mundo está demasaido hecho cenizas, aun nosé si merece la pena dejar de arder. ... ¿Porqué no iba a merecer la pena? Creo que ya lo he comprobado, con el tiempo, que hay infinitas razones para no seguir, pero aun así sigo...  camino y no desisto, en encumbrar mis pasos y enmudecer mis temidos vestigios de perdido.

Dame la mano una última vez, tan sólo quiero cruzar este último tramo del final, dime adiós, nos veremos en algún momento, de la eternidad.

23 nov. 2009

Orgullo de locura


Buenas noches, estamos en  ti para hacerte sufrir, no hay un don para salir de aquí, esto es la locura de tu interior. Hacia tiempo que no aparecíamos de una manera tan odiosa, ¿no es cierto? Pues tan solo dame una razón para no querer ser parte de vuestro teatro de rostros enfermizos, no necesito cura, pues soy la enfermedad de los sanos. Mírame, ¿Por qué no quieres observar mi sombra? Entiendo, sois débil, os hago daño, perdonad, tan sólo deseaba torturaros, y haceros sufrir todo aquello que mi ser ha acumulado durante toda la eternidad, ¿Recordáis los buenos momentos? Yo no, sólo recuerdo ese dolor insoportable en lo mas profundo de mi alma, y eso ya es insoportable, no anhelo ni un solo instante, aborrezco el tiempo tal y como ha pasado, y no me arrepiento de actos, sino de haberlos vivido. Ya es hora de incinerar sentimientos y momentos, di mi vida por aquello que no valía ni un segundo de mi existencia, y no crea arrepentimiento, sino ira, y en la extinción de mi álbum de fotos rotas hallaré el por qué de todo, y junto a él habrá una razón de ser, para mi deambulante y siniestro vivir…

Dejadme tropezar,
y aunque no pueda volver atrás,
equivocarme sin miedo a perder,
nada que no pueda volver a hallar.

19 nov. 2009

Hasta nunca

Labios, que se cortan con el viento en contra, sadismo que puede con la delicadeza del cariño, y perdemos nuestro sin sentido. Aun seguimos mas allá, hasta ver la luz del oscuro túnel hacia el final. Parecemos los despojos de una vida difícil de llevar, casi masacrados, arrastrándonos hacia la libertad, la libertad de nuestros sueños, que jamás quisimos tanto, como quisimos volver a nacer para abrazarnos eternamente, y no separarnos jamás. Momentos en que mis labios fueron tuyos, pero acabaron heridos y sangrando de amor, ya mis suspiros fueron llevados por el viento al mas allá. Cuando pedía a las estrellas poder amanecer al lado de vuestro antaño precioso rostro. Así hasta acabar quemando su luz mis ojos, y cerrarlos para encontrar mi esperanza, pero nunca fue hallada. Últimos momentos de cadenas de sangre, de lazos de amor, rotos por lo que nunca llenó mi corazón. Segundos para despedirse, y un abrazo nada profundo, que alejó para siempre nuestro trazo, nuestro camino y destino. No me sueltes, dije, pero me soltaste al vacío, y caí…

Ahora soy la sombra del dolor,
y embellezco por momentos,
momentos en que nunca,
nunca jamás seré de vos.

Y así es como una sonrisa
abarca una despedida.

11 nov. 2009

Aquella reliquia que arrojaste al mar...

Sangrando.... pero enterrando la sangre que corre por mi. Cansado de lágrimas, y dando de arder a los recuerdos que puedan ser como espina en mí. Soy aquella reliquia que arrojaste al mar, cuya deriva ha alejado hasta dejar de presenciar, para siempre jamás. No tengo palabras de anhelo, muertas han de estar, sólo desfallezco al pensar que haya perdido la oportunidad, pero las estrellas me dejan ver otro final, y en él no hay rastro de vuestra desquiciante inhumanidad. Me encanta deciros adiós, por que nunca me siento mejor, porque es para lo único que os tengo palabras.

7 nov. 2009

El príncipe perdido


¿Porqué mi vida es tan triste? …tan sólo la obligan, si parezco triste será por que no puedo ser feliz, ¿no? Jamás seas como yo, solo hallo tristes finales.
¿Porqué soy un ser de odio? …tan sólo es lo que me rodea, si parezco un ser de odio será porque el amor huye de mí. Nunca debes ser como yo, doy mi amor y no encuentro ninguno.
Los cuentos de hadas tan sólo parecen encontrarse en mis ilusorios e inocentes sueños, donde no hay tristeza ni odio, donde de verdad sería yo. Llevo toda mi vida en busca de mi princesa, cual imbécil principe en busca de algo imposible ¿no? Dando mi vida para llegar a la princesa de mis sueños, ese sueño de cuento de hadas. Entonces, ya en mis brazos, se hace cenizas, se desvanece y toda felicidad desaparece, entonces es cuando, con una lágrima aún por caer, despierto…




Un príncipe incrédulo,
un ángel sin alas,
que en mi eterno cuento de hadas,
vagaré sin mi amada.

Lamento



¿Porqué caen las gotas una a una y no cesan? ¿Estoy llorando , y lo que siento es dolor? Se ha acabado la felicidad, pues la melodía delos ángeles ahora es triste, y no da esperanzas, pero creo que podré soportarlo. O no, el espejo sólo me retrata el sufrimiento y mi silenciosa desesperación. Una tumba, mi tumba, y una rosa que el viento hace tiempo se llevó. Como un cuadro pintado para torturar, que mi mente no puede apartar.
Serán lágrimas lo que empañan mis ojos, serán trozos de mi corazón lo que se clava adentro de mi.Una voz me incita a dejar el llanto, y mi alma no puede hacer caso, me pregunto si alguien se ha sentido así, me pregunto cómo acabaron, cómo acabaré yo. Porque pienso en mi final y se entristece mi ser, lo que va quedando de mi pálido corazón tiene miedo, frío, se siente en un desierto nevado, cuya niebla infunde deseo de poder ver más allá y temor a ser cegado, de nuevo…



Viento vacío,
mi cruel, sólo mío,
destino valdío,
que haré por un río,
Río de soledad…

6 nov. 2009

Mi rabia y mi serenidad I

Cansado, por el abismo lanzado, suicidado, acabado, cayendo, llegando al final, mi serenidad me hundió. No pude luchar, la rabia me abandonó y la esperanza pereció. La sensación era calma, lo intenso aguardaba ansioso aplacado en mi mas oscuro y profundo interior. Difícil fue ver derrumbarse mis pilares y seguir en serenidad, imperturbable e inmutable. Aislé rencor, avaricia, odio, ambición, dolor, cólera y ambición. Preferí la autodestrucción, sin ambición que me llevara, ni sensación con que defender, dejé mi vida caer.
Un resquicio de dualidad, y como un altar por ocupar, la serenidad ha dado cabida a la rabia, y he resurgido, para la venganza. 

3 nov. 2009

La estrella de nuestro corazón

Aún no había anochecido, el viento cortaba el silencio y una estrella era su única compañía en la soledad.
Con la cara hundida entre sus brazos cruzados llenos de lágrimas, sentado en la superficie inmensa que deja un mundo vacío y oscuro, tan tétrica era la vida para él que ni siquiera el suicidio suponía un alivio. Soportar tanto dolor rozaba el masoquismo, y el sufrimiento se acrecentaba por momentos, tal como el placer de estar solo aliviaba el tormento. Aunque liviano paliativo es la soledad ante tanto que paliar.
Todo lo que le hacía vivir había desaparecido, ahogado en un pozo infinito, y él estaba agarrado al borde del maldito pozo, esperando que alguien le tienda la mano y salve lo que queda de él, o bien a que el tiempo haga su barrido y acabe con los restos.
Esto era la muerte, vivir de tal modo que no exista otra cosa que dolor y agonía, ahora morir era vivir, pensó. Pero nada le rodeaba, sólo su dolor y su soledad, que impregnaban todo a su alrededor. Así había de ser, pensó de nuevo, esperar a la muerte que haga lo que él no es ya capaz de hacer, salvar su vida. Pasó muchísimo tiempo hasta darse cuenta de que aquello no era la espera a la muerte, pues el tiempo transcurría sin trascendencia. Había de hacer algo, por fin miró a su alrededor con aprecio, aún sin haber nada que observar, sólo oscuridad. Se alzó, mantuvo sus ojos fijos en algún lugar que no podía apreciar, era sólo oscuro infinito, dejó de llorar, y sin la más mínima intención de moverse de donde quiera que estuviera, comenzó a imaginar, a soñar. Un lugar donde por fin existan seres que sean verdaderamente humanos, el amor sea algo más que una palabra y esa oscuridad que le rodeaba sea bella y eterna. Se percató de la estrella que, solitaria, le acompañaba en sus sueños, parecía ser el mundo que tanto anhelaba, inalcanzable, pero presente constantemente. Entonces levantó del brazo, acarició la silueta de la estrella como a su más preciado tesoro, por un momento le pareció sentir el mundo que sólo su mente más soñadora podía concebir. Sonrió, y se alejó de aquel lugar, para siempre jamás…

2 nov. 2009

El reino de la gótica felicidad... III Despierta

Despierta, abre los ojos, respira la panacea a todo dolor. No creas en nada, no hace falta, todo está ante ti, alcanza la felicidad, puedes hacerlo, tan sólo hazlo. No hay nada más que lo que desees, la vida no pertenece a este lugar, aquí sólo existe una cosa… lo único que existe en este oscuro y embellecido lugar es la realidad de los sueños, traídos desde lo más profundo del más humano corazón.

Sólo existen los sueños hechos realidad, despierta en el reino, de la gótica felicidad.

1 nov. 2009

El reino de la gótica felicidad... II Primer paso

Contempla el interior, las nubes lloran sonrisas, el mundo ha perdido su falsa humanidad, todo es real. Acompáñame para siempre, dame la mano, no te haré daño, pues aquí no existe el dolor. Nuestro reino será el edén de nuestros sueños más imposibles, donde los lagos se forman lágrima a lágrima de felicidad, la nocturna oscuridad ilumina las almas y nuestras tímidas esperanzas son convertidas en dulces realidades. Un feliz comienzo, para adentrarnos en un reino de felicidad eterna, no mundana ni vana, eterna e inimaginable.

Un tenebroso susurro te da la bienvenida al reino de la gótica felicidad.

27 oct. 2009

Mi lógica

He visto fracasar, y he visto derrumbar. He proclamado la libertad, para después tener qué encadenar. He roto infinitas barreras, y he creado otras más altas. Has pensado en olvidar, cuando sólo queda de dolor gritar. He acallado todas las almas, para venderlas al silencio. He moldeado la realidad, transformándola en un mundo de frialdad. He acabado con todo, cuando no quedaba nada. Has creído la verdad, que te ha mentido con sinceridad. Hemos creado algo más allá del final, para no enloquecer al empezar. He caído por perseverar, en mi idea de levantar. Has llegado a tu ocaso, tantas veces como has respirado. Hemos aparcado las heridas, convirtiéndonos en suicidas. He reventado la compasión, a golpes de odio y rencor. He transportado la mirada, hasta no tener qué observar. Has derramado lágrimas, por no saber llorar. Hemos fabricado los límites, para no sentirnos incapaces de traspasarlos. …sólo eso, tiempo, espacio, principio, final, persona, incredulidad… …vida, muerte, todo, nada, lucha, victoria, derrota…
…vacío, tan lógico como el vacío.

23 oct. 2009

La lanza de mi destino


Se consume lentamente, el tiempo a mis pies, arrebatando mi pasión por vivir, ennegreciendo el gris color de mis pupilas.  Matadme, imploro a cada segundo que, fugaz, se desvanece ante mí. Y plagado de ira embellezco mis torturas, mi vida en su punto de extremaunción, cruel emblema de perdición. 
Palideciendo ya tarde por nuestros actos,  arrepentirse vana e hipócritamente… fuego para eximir los pecados. Miles de llantos que enmudecidos arropan los sueños más queridos, los que afloran dolor sin compasión. Pero la lanza del destino ya atravesó mi corazón, las nubes han nublado ya, y marchadas sin rastro están. Rastro que enterré con cenizas de lágrimas… 

16 oct. 2009

Mi último aliento tuyo


Cansado,
frustrado,
casi muerto,
sin aliento.

Llevaba mil horas
en la espiral,
sin respirar
y al borde del final.

Quiero huir,
por favor quiero escapar,
ahora que entendí,
que las paredes no son de marfil.

Salvación,
Oh salvación.

Mi corazón,
y mi alma,
todo posesión
de la misma prisión.

A punto de morir,
desangrado del corazón,
los besos son latidos,
el aire dolor,
que llevo mi amor
hasta el rincón,
donde mis lágrimas
se ahogarían
en mi acrecentada agonía
y desesperación.

7 oct. 2009

Al filo del dolor parte II: Un lugar de fobia

...Y la muerte se mofaba de mi ser. En este segundo capítulo hacía un final... simplemente sin final... la impotencia se hizo dueña de mí. ¿Por qué no era capaz de arrojarme al vacío, de acabar con mi sufrimiento? Demasiados años de soledad y lágrimas sin nadie que sonsuele. Me sentí condenado a dejar la vida, sentía que me condenaban. Tan condenado que cada día sentía morir infinidad de veces. Sólo la esperanza en forma de sueño, de amor, aliviaba mi pena. Quise sonvertirme y lo logré, convertirme en el alma del silencio, serio, silencioso, tímido... así sería para el resto de mis días, de lo que no fui consciente es de lo dificil que sería controlarl tras años de ser mi alma silenciosa. Mi odio ya desde entonces se reflejaba en mi rostro en cada momento que descuidaba mi mascara, tan sutil para los mortales...
Mi edad por aquellas escenas de mi centenaria vida quedará guardada para mí, y para quien deba saberla. El cielo era un mar de nubes negras y tenebrosas para mis ojos, mi futuro se marcaba cruel, solitario, tétrico... ya los siglos han pasado, y la amalgama de sufrimientos ha colmado mis recuerdos... Bajo el lodo del tiempo aquellos momentos de compañía valdía y negrura en la vida enmarcaron para siempre a mi lienzo, convirtieron el mundo, el cielo, mi vida, mi eternidad, mi soledad, mis lamentos, mis sollozos y momentos de enmascarada felicidad en un lugar de fobia, una habitación del terror. Dejandoel placer de morir para el infierno, mi infierno.

Diamante de oscuridad

Cada palabra del pasado es un fiel porqué de que ahora mi corazón ya no sea de cristal. Promesas enterradas, olvidadas, baldías… que en cada noche y día sucumbirían. Acabé en la cruz, cual Mesías traicionado, pues perdoné y nunca jamás clamé venganza, pero eso no me exenta del dolor y la agonía. ¿Cuánto tiempo habré sufrido en silencio? No he hecho saber de mi sangre derramada, ni de mis noches velando un nuevo y torturador amanecer. No he mostrado debilidad, a pesar de haber muerto, de haber llorado tanto, en mi soledad, esa soledad que tan poco ha importado, en soledad con mi tristeza, esa tristeza que he tenido que asumir y sobrellevar, tanto tiempo, hasta el final. Y ya basta de anhelar, llorar en mi triste y solitaria oscuridad, ya estoy harto de ser un bufón sin cometido. Que ardan mis lágrimas, mis recuerdos, y lo bueno que haya en ellos, pues el dolor está en las venas del pasado, que tanto he añorado.

Mi corazón antes de cristal, ahora no podréis tocarlo ni tenerlo, tampoco su interior será vuestro. Mi corazón ahora es un diamante de oscuridad.

2 oct. 2009

La tétrica mansión del dolor


Mis propios pasos avasallando las lagunas de sangre que dejaba tras de mi, como un inservible gemido que deambula por una nauseabunda perdición. Sin apenas ver que me arden los ojos, me ciego ante todo, por poco que sea. No creo que la luz me haga ver, no hay nada que ver, la sangre ya ha dejado un largo rastro de mi último suspiro. Aún puedo tocar en vano las paredes, todavía me arrastro por mi embellecido cementerio, en busca de mi descanso. Como alguien que se convierte en sombra eterna, ves que eres oscuridad, y te sientes el único destello en una inmensa y vacía humanidad. Sientes que respiras veneno, pero inhalas con fervor tu preciado suicidio, la sensación de la cuenta atrás convulsiona la mente. Rabia, odio, sonríes, ahora el dolor es parte de mí. Sigo desangrándome, mi corazón late bestialmente, más que nunca, las rocas del techo no sirven de nada, no estorban mi vista, puedo contemplar cómo llueven rosas, para calmar la bestia. Pero ya no hay nada a mi alrededor, nada dentro de mi mansión. Creando el caos perfecto no hace falta huir de la prisión, el dolor no se puede obstruir,

La rueda se ha vuelto a completar, aunque el final es sólo una ilusión vana.

21 sept. 2009

Alas de ángel


Un callejón sin luz, entre tantos caminos a elegir, y mis negras alas rotas, cual condenado a sufrir. Pasaban los días, y la esperanza se desvanecía, todo sucumbía, pero entonces un día…
Jamás había visto tal ángel, sus blanquecinas alas hicieron con su luz arder toda la oscuridad, y consumirse, hasta hacer reinar la felicidad. Mi sonrisa ahora es un dibujo permanente en mí, antes ensombrecido, rostro. Sólo puedo entregaros mi vida, estar siempre a vuestro lado, deseando y consiguiendo en cada momento que seáis feliz.

Mi ángel, necesito sentir vuestras alas cubriéndome en un abrazo. Habéis hecho lo imposible, devolver a mi corazón todo cuanto perdió.



14 sept. 2009

A solas la soledad

Venid, ¿tenéis miedo? No lo tengáis, no cerréis los ojos, miradme. Soy vuestro perfecto reflejo, ¿no os reconocéis?, estáis temblando, no sois capaces de mirarme a los ojos, tenéis miedo, casi pánico, vamos, venid, tened calma. Dadme la mano, está fría pero no la tengáis fobia, sólo dadme la mano, no miréis si no sois lo suficientemente valiente, pero venid.
Mi miedo no es vuestro asunto, en realidad, no puede ser vuestro porque no existís, es más, estoy hablando sola, desapareced.
Vamos, caminad, ya os he dicho, no temáis, únicamente estoy muerto, pero no necesito haceros daño, sólo os necesito a vos, venid. No escuchéis al viento, sus susurros sólo quieren distraeros, venid conmigo, prestadme vuestra mano, y me seguiréis. Podéis llamarme como os plazca, ya os he dicho, soy vuestro reflejo, y la voz que escucháis es de vuestro propio corazón.
¿Qué sois? ¿Porque me queréis llevar? ¿Mi corazón? yo jamás tuve tal cosa.
¡No! jamás lo habéis escuchado, jamás lo habéis hecho latir, pero ahora os da miedo, y lo sabéis.
¡Callad de una vez! Maldita sea, ¿De donde habéis salido? Seguro que no sois más que una imaginación.
¡Maldita cría! ¿Aún no os habéis dado cuenta? tenéis miedo, y no os lo doy yo, sois vuestro propio miedo, si os queréis llamad imaginación, adelante, pero eso no os valdrá de nada.
Estúpido, seáis lo que seáis, no me importa, dejadme.
¿Y ahora? ¿Sentís mis manos en vuestro cuello? ¿os ahogáis? Parece que si, no habláis ya. La falta de aire es bastante real para ser imaginada ¿no? ¿Os dais cuenta? estando en vuestra oscuridad todo es real, no hay nada más que vos, vuestras imaginaciones aquí son vuestra realidad, no hay algo más real. Ahora formo parte de ti, esta es la realidad que siempre habíais querido y soñado. Yo soy aquello que habéis ocultado, vuestro miedo, miedo a estar a solas, acompañado por vuestra soledad.

5 sept. 2009

Ángel vampírico

Ennegrecidas mis alas por las llamas, concedídome el trono por mi alma inmortal, por mi odio y mi pasión. Por el amor que en el fondo de mi corazón duerme llorando y enmudecido. Soy un satánico ser para mortales, pues satán está en mi. Él me concedió todo lo que tengo, mi alma, mis alas, mi trono de sangre, mi serenidad hecha silencio de violines, mi rabia clamor de demonios. Ríos de sangre acunan mis pesares, como una marea roja arrullando los mares. En mi muerte el tiempo se desvanece, yace, acaba, desaparece. Rituales infernales de amor vampírico para la Ángel del infierno, para la vampiresa de mis sueños. Amor, sangre pasión, fuego, aún no ha llegado el momento... Mis negras alas se cierran, me ocultan en mí, escondo mi mirada de cada ser que se cruza en ella. Un ángel vampírico de alas negras, poseedor del trono infernal, pagando por tal precio una eterna soledad. Esposado a la amargura, en la oscuridad deambula, mi alma, guardando mi verdadera celebridad.

2 sept. 2009

El destino de la flor maldita

En donde la suerte está ya echada, donde la amargura es fruto de la felicidad. Afloran campos de ternura, que mas adelante arderán, y sólo la flor maldita conservará su destino, morir marchitada en su camino. Entonces los jinetes del apocalipsis ensombrecerán al tierra, y la criba derramará sangre, por doquier, reinará el desastre. Marchitada la flor, su maldición afloró. Toda profecía quedo valdía, ens u cuerpo inanimado quedó el mal destrozado. pero el destino maldito resurgió de su abismo. Y nada volvió a ser lo mismo. Caos, desolación, miedo y terror. A cada paso de la devastación, rios de sangre hacían clamor. Mas caos, mas sangre, miedo y terror. Ya nada detendría el destino de la flor, y su eterna maldición.

31 ago. 2009

Diario de una vida muerta

Perdida mi vida tras un telón de felicidad falsa, en un rincón de oscuridad permanecía, esperando su día el sufrimiento y mi infelicidad. El telón iba cayendo poco a poco, cada momento se iban ocultando más cosas tras él. Toda mi fuerza no era suficiente para ocultar una vida, mi propia vida se había convertido en mi historia de ficción, en mi novela más asquerosamente real. Jamás entendí nada sobre mí.
Mi otro lado nunca ha existido, simplemente nunca he existido yo. Unas palabras mías significan demasiado, tanto que llegan a no significar nada, y eso se convierte en mi suicidio, cada día vivo, para después morir, y al día siguiente me despierto de esa pesadilla que todavía no he conseguido salir.
Mi deformada habitación donde guardo el corazón está cerrada y no encuentro la llave, se la tragó mi oscuridad. Todavía luchan mi rabia y mi serenidad, usando mi alma como rehén y mis sueños de paredón.
La memoria aún recordaba como olvidar, nada más, la confusión era reina en su paraíso de olvidar. El cielo dejaba ver a las estrellas llorar sangre y a la luna yacer en su inmenso sepulcro. Se quebranta todo tras de mí.
Después de ver mis sentimientos ahorcados vuelvo a casa, tras el telón, y me enmascaro, con esa máscara que tanto odio como amo, que me destruye y me salva de la destrucción.
Ahora solo espero morir.

19 ago. 2009

El reino de la gótica felicidad... I

Son extraños los gestos de la noche, cuando duermes, todo desaparece. ¿Nunca te has sentido inmortal? Aquí no existe la muerte, ya todo está muerto. Siempre es de noche, los sueños vuelan en la libre oscuridad. Despierta, siente tu nueva vida. Apaga las luces, pues no te servirán, contempla, todo es belleza muerta, la caricatura homicida de la realidad. Somos tu tumba convertida en un mundo real, la mente más visceral hecha algo que contemplar. Tiempo, olvídalo, ya aquí no es preciso usarlo. Deja de llorar o reír, cierra los ojos. Ira, odio, maldad, bondad, cariño, furia, ansiedad, frustración, impotencia, desesperación… ojos, sólo cierra esos ojos, todo desaparece con ellos.

Imagina, sólo imaginar y soñar, en el reino de la gótica felicidad.

16 ago. 2009

Alma

I

Siento como la muerte abraza con dulzura mi inocente alma, siempre tan colmada de miedo, miedo que una soledad tan larga ha infundido en ella. Ya por fin encontré una pequeña luz por una minñuscula grieta en mi cárcel.
Llevo tantos años arrinconado en la oscuridad del rincón más sombrío que encontré, tantos años en los que el miedo ha ido corrompiendo todo cuanto mi alma y corazón han sentido... Renunciando a lo que había en mí, e intentando aceptar un destino que nunca ha sido para mí. Por fin no importa el miedo, porque ya no existe tal.
Ahora sólo los ángeles podrían acercarse a mi alma, y observar en su pura mirada el reflejo de todo dolor que en vida pudo consumir mi aliento.

II

El camino de cada lágrima hasta morir en el fin de mi rostro marcó senderos de fuego que cualquier otra inocencia habría palidecido hasta arder completamente. En mí queda tan sólo la pureza de mi alma, ni el tiempo mundano ni las abrasibas almas impuras que siempre me intoxicaron han podido arrebatarme la pureza de mi alma. Esto me hace esbozar una leve y sincera sonrisa, realmente me hace feliz estar seguro de que mi alma es digna de volver a nacer, que siempre ha sido, a pesar de todo, un alma tan pura como inmortal. Jamás he encontrado en mí mayor anhelo que el de un alma inmortal que me liberara de mis penas, y me condenara a aquello que deseo ser condenado...

III

Como un mar de nubes negras llorando sangre sobre un cementerio de ángeles, cayeron siglos sobre mi alma. El rostro de la añorada liberación que jamás se presentó ante mí, como un hilo de esperanza deshilándose, cuyo sonido aterrador estremece una vida en todos sus cimientos. Y así, de esta manera tan martirizadora, llevo una eternidad esperando que el destino que haya para mi ser no atormente más y más mi desolado corazón.

IV

En mi habitación hecha de rosas, donde las espinas son mi lecho, donde el dolor se hace belleza tan sublime y pura como el reflejo de la luna en la sangre derramada por pasión, por amor... La habitación de la que ya no quiero salir, mi paraiso oscuro, delirante y puro, vacío de color, de aire, de lágrimas de soledad, ajemo a cualquier recuerdo pasado de mi pasada condena, de mi antigua sonrisa de cartón.

V

Serenada mi alma, o al menos resarcida, ijmplora encontrar la paz, mi ser sabe que lleva siglos buscándola. Mi ser, angel de alas negras, corazón puro, demasiado puro para estar condenado a la mortalidad, ningún humano puede alcanzar tal grado de pureza en su alma,e s lo único que poseo, y como la estrella de mi destino, me aferro a ello. Mi alma, mi alma marcada desde hace largo tiempo atrás, mi alma inmortal


15 ago. 2009

El filo del dolor. Parte I: Final

-Cuando una historia no tiene gancho, no merece la pena - me dijo una vez casi textualmente mi princesa- lee el comienzo, y sabras si merece o no la pena el resto.

Esta es mi historia, no ya la historia de mi mortalidad, es mi vida, contada como un autor cuando desgrana su obra en una nota al principio o al final de la misma. Yo soy mi propia obra, mi paranoica, inentendible y desfigurada obra del más abstracto arte. El principio de mi historia se acuna donde nadie pueda llegar, en lo más profundo de mí. Naces, muy pocos son conscientes de eso, nacemos muertos, el alma muere nada más formar parte del cementerio. Abriendo mi mente un poco más, quiero decir que la humanidad está muerta, vacía, perdida, acabada, ahogada en su propio lago de la desolación. Un alma humana está tan vacía en vida como muerta.
narraba que, nada más nacer, el primer hecho que recuerdo no tengo ni la meor idea de cuál es, pero sí del primer pensamiento, pues había gran diferencia entre el mundo exterior y mi mente, tanta que sólo recuerdo con aprecio los pensamientos...
Nunca he tenido una mínima figura paterna, un gran hueco en la infancia de todo mortal, y sin embargo yo no noté su ausencia. Limitándome a recoger el amor que mi amdre pudo dar, y evadiéndome de familia, amigos, mundo... llegué hasta la edad en que no tuve más remedio que entrar al cementerio, tuve que relaccionarme con als almas vacías que plagan este mundo. Ahí fue cuando lelgué a mi rpimer final. Entendí el significado de esta palabra hasta el punto de querer llegar al final de mi vida, con tan corta edad.
Mi mente ya tenía la edad suficiente como para convertirse en una amalgama de instintos suicidas, asesinos, frustraciones enloquecedoras que a mi ser han marcado en sus traumas de por vida. Mi infancia más joven fue... la cuna y hogar de mi final. Un final que me hizo querer ser mago para cambiarlo todo, que me hizo creer en un ángel que guardara mis penas, que hizo de mi mente un caos. Fueron tiempos de transformación frustrada, y quizás deba a eso mi condena...
Llegué hasta el punto de adorar el apocalipsis, la muerte, el cuomen de mi odio, pues mi ser, desde entonces, ha sido odio, odio y amor, pero no el amor que pueda sentir un mortal, por más que yo esté condenado a vagar como tal. Amor a la belleza que no encontraba, amor no como palabra, sino como aprte de mi triste alma.

13 ago. 2009

Abfluß mich (Desángrame)

De cómo mis dos seres luchan entre sí, mis dos lados... de cómo mi vida desea morir... Esta es, contada a vos, amor mío, la historia de mi mortalidad.

Luz tras luz, oscuridad tras oscuridad, tiempo que oxida y marchita lo humano que yace en mí. Infinidad de miradas que se cruzaron con mis cansados ojos, y ni una sola llegó más adentro de ellos. Almas sin luz que vagan por oscuridades demasiado sensibles para sus espíritus.
Hace tiempo... demasiado ya... llegué a mi particular final, el mundo se convirtió en un lugar de fobia, y yo en el fantasma del dolor, mi rabia y mi serenidad eran mis únicas posesiones, mi rabia hacia la humanidad, mi serenidad en soledad. Los olvidos se convirtieron en mis más preciados recuerdos, nada tenía el suficiente valor como para ser parte de mi alma. Entonces enloquecí, busqué respuestas a preguntas insufribles, y me sentí un dios esclavizado, condenado... Una revolución, tribal para cualquier ser mortal, se hizo en mí, tanto que quise, y desde entonces quiero, morir... Mi disfraz de soledad y amor se hicieron los atuendos de mi alma, siempre en soledad busqué amor, y... lo encontré.
Como el que encuentra sentido a todo, a cada sentimiento que halla en su vida. Por último hice una apología al odio, cierto odio inhumano que me ha arrastrado hasta aquí.
Fue en aquel tiempo lejano cuando la lanza del destino atravesó mi alma por completo, sin derramar una gota de sangre, sin dolor, sin acabar con ella... sin desposeerla de su vida, pero sí de sus ganas de seguir viviendo. Y así vagó mi alma por eternidades... Junto a la agonía de la herida mortal, la esperanza de la cura eterna. Llegó a su destino, no como marcan los cuentos de fantasía, sino como retrata la fría y lúgubre realidad. Tras solitarios y largos senderos, apareció, pues el destino es para siemrpe, si creeis en él. Apareció la princesa de profunda mirada verde, y me dejó pasar a su palacio de terciopelo.
No sé cuantos han hecho dichos senderos en soledad, pero mi camino ha sido espeluznantemente largo y desesperanzador. El único resquicio de luz fue cuando la princesa de mi destino me dio unas dulces esperanzas. Se ofreció a curar mi herida, y yo no pude aceptar, no podía... debía esperar a llegar al final del camino, a estar lo suficientemente cerca como para poder ser curado por ella, por quien únicamente quisiera ser salvado.
Con mi lanza atravesándome, permanezco ante ella, sin derramar ni una sola gota de mi sangre, son la herida haciéndose demasiado duradera, y deseando, rogando, muriendome... por desangrarme en sus labios. Muriendome e implorando morir en sus brazos...

Resbalando cada parte de mí en hilos de sangre por vuestros embellecidos labios, desangrándome, para vos...
Curándome la herida que un día quisisteis curar, y yo era aún demasiado joven, sólo pedí tiempo... y ahora soy yo quien se entrega...

12 ago. 2009

Palacio de terciopelo

Como las finas venas del ser más delicado de mis fantasías, lleváis mi sangre por mi cuerpo, esperando ser vuestra...
Las lunas caen tras mis sueños, tras cada amanecer sin vos, sin vuestro cuerpo de ensueño a mi lado, como el cielo y el infierno se distancian, y nadie consigu separarlos. El tiempo muere para sí, no para nos, y así un despertar en soledad acerca a la eterna felicidad.
Roja, como la mirada de lucifer a través de las llamas del profundo averno, roja estampa en vuestros delicados labios. Los labios que me hacen morir cada día y noche, que dejaría que me desangrarán hasta la última de mis mortales gotas de sangre.
No soy más que un fantasma vagante por el palacio de terciopelo que es vuestro corazón... El mío siempre os ha pertenecido, nunca poseí nada de amor, sólo sentí el frío del dolor. Siempre fuí un fantasma con alma ciega y vacío el hueco del corazón. Vos le disteis alas a mi alma, que como un ángel caído, retomó el vuelo, siempre a vuestro lado, cual ángel protector.
Sé que el diario de mi vida nunca ha existido, también se que una vida sin amor está muerta, y que el amor es algo más que vivir. Que amar no es sólo un te amo, unas bonitas palabras embriagando el corazón, ni un paraiso pintado con amor falso...
Amar ... es vivir, morir... amar...

Vos, princesa de mis más celestiales sueños, sabéis que os amo, como ningún mortal, quizás tampoco inmortal, sería capaz de hacerlo. Sabéis que sólo como yo, vos podéis entenderme, y amarme...

6 ago. 2009

Mil rosas ensangrentadas



Cruz de oro y marfil, postales de tristeza que ardieron al entregarse, y campo atrás para no mirar...

Demasiado inimaginable cada suspiro que mi corazón ha de entregar al vuestro, como gotas de sangre color esmeralda... rojas... brillantes... puras y aterciopeladas gotas que desde lo más adentro de mi frágil corazón, os entrego en cada momento que os plazca, que deseeis...
Cual noche estrellada que cae sobre sus cimientos, ahora siento despertar. Cada instante es sólo nacer una vez más, emprender de nuevo el retorno hacia el reino de la gótica felicidad, y dormir placidamente en el seno del nirvana... esperando llegar a la eternidad.
En mi lecho de muerte cual mortal, enterraré mil rosas de mi sangre ensangrentadas, y llevaré a mi fantasma, mi inmortalidad, a vagar junto a vos, por la eternidad de eternidades, velando vuestros sueños de princesa, en cada lúgubre anochecer, en cada dulce despertar.

5 ago. 2009

Luna llena


A mi eterna musa, mi amor...

Anocheció, desde mi ventana se observa la luna llena. Añoro cada suave poro de vuestra estremecedora piel, y adormezco el dolor de vuestra ausencia arropandome entre sueños e imagenes felices.
Eternos momentos que se hacen efímeros, preciosas miradas que aún guardo ante mis ojos, como hipnotizado de cada rincón de vuestro delirante cuerpo.
Continúa la noche, me temo que se hará sufrida y larga, una vez más, cual falta de vuestros besos, no hay agonia comparable...
Postrado ante la blanquecina luz lunar, duerme cualquier atisbo de tristeza, y velan mi amor y mi pasión.
Amor, vos sabéis el profundo significado de amar, y sólo vuestra alma, pura y bella, sois capaz de guardar cada gota de sangre de mi, vuestro, corazón.
Amanecerá, la luna iluminada ahora por completo, huirá, me dejará una vez más a merced del sol, y volveré a vuestros brazos, donde yaceré... por los siglos... de nuestra eternidad...


4 ago. 2009

Sed...

Como enmudecidos por el tiempo, cuando el cielo muere al anochecer. Apagada cada vela del altar, en la oscuridad, mecimos el recuerdo una vez más. Como el cuadro manchado de sangre y de dolor, que sólo deja ver desolación...
Tanto amor hecho realidad, tanta pasión derramada al vacío, un cruel nudo en el corazón, que ahoga irremediablemente la respiración...
El hilo de mi destino, cada latido de mi maldtido corazón mortal, mi alma, mi pureza, mi inocencia... son para vos... guardados cual regalo de amor, y entregados con mis propias manos, mis propios labios, mis propias lágrimas...
Lágrimas de un ser perdido entre mortales, un triste ser que suspira por que su princesa le salve de su mortalidad. Suplica que recoga cada resto humano y lo haga cenizas... como se consume un corazon bajo las llamas del infierno...
Ansía de su princesa que ella le deje entregarse en cuerpo, alma, y sangre...