20 dic. 2013

De madrugada.

Aquel día se levantó para comenzar una nueva vida. El problema es que no podía olvidar cómo terminó la anterior.





18 dic. 2013

Jugar a perder vidas en París 2.

No tienes idea de las drogas en forma de mentiras que me he hecho a mi mismo. La de caminos que he recorrido mirando las huellas que ahí no estaban, y que palpitan tan sólo de pensarlas. Que quisieras sentir todo aquello una y otra vez, me dicen las baldosas al alejarme, que no tenga el mismo miedo una y otra vez. Pero ya es tarde para eso.

Demasiado tiempo pasado para creer que no es el momento indicado, para lanzarse por uno de esos puentes que tanto dicen, que tanto añoran las miradas de tristeza. No he recorrido tantísimo camino para ahora terminarlo sin más. Me digo, me creo, me consuelo. Piedras para varios pilares nunca fue la mejor decisión del mundo.

No pensé qué ocurriría cuando ni siquiera nos quedara Paris, o cuando el río Sena se desfigurara en el pasado. Dime una vez más, el cómo no me quieres, dímelo, y las olas se romperán contra mi desdicha.

He vuelto a mirar el cristal con aquella mirada. La misma que ve caer copos de nieve tras de sí. Me tentó el frío y no supe arropar a la dignidad.

Como esclavos de la piel del amor, tus labios desgarran una y otra vez la escritura que mis dedos maltratan, pues dejamos la piedad en otra vida. Los dos hemos esculpido barreras demasiado desfiguradas, contra ellas embisten Calor y Aliento.

Soy de los que mataría mi futuro por ti. De esos que no existen, salvo si me miras a mi con la inocencia de tu pasión.

Yo sabía que su piel era la razón para todo mucho antes tan siquiera de rozarla, de sentirla. Tuve noches sin dormir por ti, mucho antes de poder respirar a tu lado, y de quedarme sin aliento por tu culpa

No todo es razonar frente al diario de turno, a veces preferiría tu voz en la oscuridad, que tiende la lejanía.

Si ella y yo somos uno, es cuando lo demás pasa a ser un mero contrafuerte del cielo, todo nuestro y para nosotros.

Si sientes el latir en mi pecho desnudo, lo demás es puro aire.

11 dic. 2013

S.

Hoy me han dicho que parecía triste. He sonreído y casi me comen a besos.

A veces pienso que la simplicidad es para el mediocre, el no capaz, para el simple y limitado al fin y al cabo. Mientras la complejidad atenta contra la felicidad a cada paso que da.

A menudo escucho que es mejor quedarse con los buenos recuerdos, pero hay una pequeña parte en mi interior que desearía no hacerlo. No si el final no es acorde a esas buenas sensaciones. Uno siempre quisiera haber elegido bien, desde el principio, en cada una de sus decisiones.

Cada día estoy más convencido de que el tiempo es lo más cruel que hay en este mundo, y el no poder elegir qué momento vivir, a cual transportarse sin importar si fue pasado o será futuro. El presente juega a mover las piezas frente a nuestros ojos. En algunos momentos somos conscientes, en otros no


5 dic. 2013

G/21131325-2

Qué decirte, si en el mundo de las palabras está todo inventado

Pero no puedo mentirte no diciéndote que te quiero.

PD: la palabra clave es Magnolia.

Varsovia.

Allí donde no puedo entrar ya,
aquellas paredes quebradas
de tu naturaleza
que cegaban el paladar.

De morir a oscuras,
cansada la muralla 
bajo el arco
tiembla su observar.

De los ojos que miraban 
con deseo
y no retrocedían jamás.

A la extrañeza que guardaba
en un cajón
sin más razón, que poder callar.


2 dic. 2013

Esclavo del destierro.

Notaba cómo se ceñía el pecado a la piel, dejándolo inmóvil. Acababa de perder todo cuanto quería, cuanto deseaba no perder nunca. Se alejaba irremediablemente, mientras no podía mover un solo músculo hacia su destino.

Entonces, sin más remedio que la resignación, le atravesó la afilada mirada del recuerdo, tan lejano que creía encarcelado y putrefacto. Sin embargo estaba vivo. Así le hizo postrarse y tratar de redimirse.

Apenas se desprendía la sangre de sus manos cuando trataba de contener la herida, y el deseo volvió a él, tornando salvaje el desbordamiento de la sangre. Se desbocaba el valor clamando un ápice de misericordia.



De pieles está hecha la capacidad del guerrero para esgrimir los argumentos de su empresa; de la piel que restriega heridas sin cerrar contra la puerta que jamás se abre para quien ha sido vencido en la obstinación. El paraíso no es para quien trató de alcanzar al ángel caído y cayó con él.

Enfrente, mirando con indiferencia al desastre, la justicia replantea cómo dar al olvido la capacidad de perder, simplemente no alcanzar la victoria con sus manos.

Pero a veces, cuando los ojos aún brillan al recrear la gloria en los cielos que vieron caer nieve tras sus pasos, juntos. Cuando tienen la certeza de que la única verdad no está en las cenizas, sino en la voz que tiembla en la lejanía. Tan solo a veces, el candado de la hemorragia se cierra con el tacto de un abrazo entre cicatrices.




Imagen por Sorin Lupu.

1 dic. 2013

Cristal a cristal.

Me miro en el espejo y no te reconozco. No a ti, que deberías estar ahí.

No hay un mísero reflejo de aquella voz.