25 jun. 2013

Diario de Ixión (hojas sueltas).

¿Por qué late tu corazón?

Solo puede haber una verdadera razón para vivir, una razón personal.

Un servidor, guarda sus latidos más fuertes para cuando los escucha a través de mi pecho la persona más indicada en este mundo.


20 jun. 2013

El reino de la gótica felicidad... V: vínculo.

Adoraba la sensación de morir a cada paso dado, de saber que aquel aroma era inigualable. Morir de belleza, con el aroma de su sabor.

Pero se rompió el violín de Tchaikovsky, con todo lo que ello conlleva.

Se abrió un mundo, desfigurado, recomponiéndose en sus sombras, que quería permanecer agazapado, sin llamar la atención.

Pero la felicidad dio su mano desde la lejanía, con la sonrisa escrita en promesas...

Promesas de un lugar donde los sueños se alzan ante uno, y abrazan la realidad, aquellos sueños que surgen tras abrir los ojos.

Aquellos a los que un tenebroso susurro da comienzo, uno feliz, entre tímidas esperanzas.

19 jun. 2013

Del interior.

En mi mente tan solo hay un piano.

Que desmenuza en sus teclas mil razones distintas para subsistir entre las armonías, y cada sonido son los brazos del ayer que entrelazan los del mañana con mi respirar.

En mi vacío hay tan solo las pupilas del destino.

En mi corazón...

18 jun. 2013

A cada máscara.

Exclama la lealtad del honor a la soberbia de las nubes, una última vez, ascendiendo pecado tras pecado, error tras error. No es nuestro lugar, pero un día serán mis últimas palabras.

Lo sé, quizás mi garganta elige de la peor forma posible, y así será siempre, mientras respire. Sin embargo, mi corazón siempre dará latidos más fuertes de los que pueda dar lo imaginable.

A cada máscara de salvación, le sigue una de perdición, de amor.

16 jun. 2013

Diario de Ixión: undécima parte.

Hacía más de un año que no retomaba tal premisa, "Diario de Ixión: tal parte".

Tal vez alguien encuentre algo interesante en ella. Quienes antes frecuentaban este estúpido blog muy a menudo, y ahora lo hagan más irregularmente, el fan que debo tener en California, que se lee todo cuanto escribo al menos una vez, gente de toda España, en líneas generales, o incluso la persona que más importante ha resultado ser para mí a lo largo de esta vida, no tan corta ya.

Esto es una venda a mi corazón. Una venda que nunca mereció.

Y es curioso, porque el día que empezó todo, una frase fue escrita por mis manos:  "un tenebroso susurro te da la bienvenida al reino de la gótica felicidad.". Fue la última frase de una entrada a este blog, antes de que empezaras a sentir interés por este desgraciado.

Y sin saberlo, así fue; de alguna manera...

Recuerdo perfectamente casi todos los detalles de nuestra forma de conocernos, Gumii. Y tras ello, recuerdo cómo hablábamos y me contabas las riñas con tu hermana, o en tu casa, tus problemas, y yo me deleitaba escuchando tu dulce voz ya en aquel entonces. Cómo me querías entonces, y cómo yo era de piedra por estar sufriendo tanto. Cómo reniego de mi aquel.

Pasó el tiempo... quién lo iba a adivinar, que fueran a pasar nada menos que tres años de por medio, en silencio, en distancia, en vacío. 

Cuando ninguno lo esperábamos, sin estar preparados para ello, llegó el día y el reencuentro,  y surgió lo más inesperado aún.

Qué se puede esperar de una persona de la que no has sabido nada por tan largo tiempo, salvo todo.

Y así fue.

La primera locura de viaje, el primer beso, el lugar, los primeros días, todas las promesas de amor, toda la perfección de los momentos entre los dos...

No es que crea en ese tipo de momentos, pero creía en las personas que éramos, que somos.

Ha sido la persona que realmente ha tenido mi amor en sus brazos y ha podido sentir cómo yo era suyo al cien por cien, cada centímetro de mí, y cómo yo daría la vida por ella sin dudarlo ni un segundo, por encima de cualquier otra persona sobre la faz de la tierra.

Pero sin embargo, aquí estamos. Yo llorando sin consuelo a pesar de haber sufrido ya mucho anteriormente, como si aprender fuera la solución a algo. Llorando, de nuevo, por enésima vez, con el único alivio de que descansaré pronto porque mi cuerpo no me dejará otro remedio, como si ello me supusiera algún bien.

Siempre recalqué la idea de que tengo miles de defectos, y así es, pero lo hago porque sé que ciertas virtudes mías sobrepasan lo que podrían afligir mis defectos, o eso espero. Sin embargo, aquí estoy, pagando acerca de mis defectos, y no agradecido a virtud mía alguna. 

A veces ni siquiera importa la persona, porque importan otras cosas sobre ella. 

He dejado mi destino de lado. Mi destino en cuanto a lo más importante en esta vida, que es el amor. Porque no nos podemos engañar, pueden ser muy importantes nuestras metas, y conseguirlas, pero de qué sirve vivir una gran vida si no la compartes al abrazo de quien significa todo para ti, y viceversa, si tu corazón no late a la par que el de esa persona, si no tienes más destino que vivir para ti, si no hay amor tras la mirada que atraviesa el espejo, si un día ha pasado tu vida y nadie la siente como suya, ni sientes alguna otra vida como tuya...

Creo de verdad que quienes acaban esta vida maldiciendo su soledad de corazón, tiraron su oportunidad por la borda. No tengo ni idea de si yo me contaré entre ellos, pero sé que he amado con más fuerza y sinceridad que ninguna otra persona en este mundo, más allá de lo que nadie alcance a imaginar; porque sigo haciéndolo, sigo amando de la misma forma, aún entre un mar de lágrimas. 

Que todo el mundo quisiera ser amado con tal fuerza, dicen, pero quizás yo no sea el indicado para amarla, no lo sé, nadie puede saber tal cosa. 

Sólo sé que mi corazón aún late, pero se desvive por amar a una única persona, una única y cierta persona.

Te... amo.



14 jun. 2013

El rugir de las caricias.

Esgrime latidos en busca del camino que perdió,
que de llevar la marca de antiguos dominios,
le costaría decidirse si abrazarlos o arrancarlos,
en un acto de amor, o quien sabe, quizás perdición.

Araña los muslos del corazón, a tientas.

Porque la luz comienza a encenderse con su caminar,
tras el amanecer, contoneándose junto a su figura.
En pleno despertar, esquivando las olas,
augurando el paraíso, se mueve su cintura.

Y no dejan de arder, las garras, en señal de vida.

6 jun. 2013

Jugando a desviar pasos.

Ixión ha perdido parte de su magia escondido bajo la lluvia, por lo que sólo queda abrazar las sombras y desprenderse del viento, y de su devenir. En todo el anochecer aún no he encontrado una sola razón para endulzar los errores pasados.

En un camino de rosas y espinas, se pierde la compostura con facilidad.

En un camino en el que se pierde la compostura fácilmente, no se deja de amar de la misma forma.

El fuego es un tormento para la serenidad.


5 jun. 2013

Baluarte.

Escarbamos en el sentido de la vida, arañado innecesariamente, cuando sabemos perfectamente hacia donde guía nuestro corazón.

Y hacia donde desvían la sangre las heridas.

Pero si Ananké decide tramar el laberinto de forma que apenas pueda dilucidarse la salida, contemplaremos eternamente la luz a lo lejos, distante, posible, eterna en su ausencia.

La fortaleza del interior a veces se transforma en un bastión sin salida, tan solo con escamas rotas, llevando el dolor consigo. 

4 jun. 2013

Confesiones, sin amanecer.

No sé exactamente hacia donde voy, o cual es el lugar de destino para este corazón. Porque al fin y al cabo,  ¿qué somos sino lo que sentimos?. De qué sirve dar rienda suelta a la razón cuando así aprisionamos lo que sentimos; o lo que es lo mismo, no dejamos salir aquello que hay en nuestro interior, que es el verdadero valor de la vida.

Aún queriendo dormir como si realmente tuviéramos a nuestro lado aquello que amamos, si no está ahí, ni va a estar, nada es igual.

3 jun. 2013

Destino.

Si encadenas el hígado de la depresión, conseguirás traspasar el diluvio de penurias, una a una, satisfaciendo la ira del ayer. Dando la bienvenida al encanto del presente.

Entrelazan sonrisas y llantos, que desconocen el verdadero rostro del destino.

Una esperanza no debería significar dolor, sin embargo, a veces obviamos que tratamos nuestro destino, el de ambos, olvidando que está unido sin querer. A riesgo de sufrir.

A menudo, no es tan diferente lo imposible, de lo tremendamente fácil; se decía la conciencia cuando era demasiado tarde ya.

Los leones tiempo ha, que perdieron la mesura, desgarrando las pieles de la inocencia, en favor del implacable fuego y la tempestad.

Hay labios, como hay elecciones, y ambas cambian vidas.

2 jun. 2013

Los colmillos de la inquietud.

No siempre el sonido del deslizarse por tus mejillas fue tan frío, como si oscureciera el día junto al amanecer.

He visto lágrimas que envenenan, mientras las mías permanecen en el vientre del león, ahogándose entre los colmillos de la inquietud. El látigo embiste cuando la guardia baja, y entrecortando el viento de nuestros suspiros ya lejanos, se hace una marca sangrante a cada segundo, en nuestros corazones.

Y sin nadie que responda, entre silencios, se hace la voz del miedo, con rienda suelta, encarnando viejos temores.

"Bien sabes que morirían por ti", asevera el filo romo; "Más no conoces tu destino", se regocija el incisivo.

Pero tal vez, en un no determinante quizás, el fin venga demasiado temprano para no dejar al luto acariciar sus encantos.

Tensado el arco, dispara, justo al corazón, sin piedad. En el cuento que nunca contarán más allá de los muros de los sueños.

Tus sueños, hechos mi realidad, cuando los labios son uno.