20 dic. 2013

De madrugada.

Aquel día se levantó para comenzar una nueva vida. El problema es que no podía olvidar cómo terminó la anterior.





18 dic. 2013

Jugar a perder vidas en París 2.

No tienes idea de las drogas en forma de mentiras que me he hecho a mi mismo. La de caminos que he recorrido mirando las huellas que ahí no estaban, y que palpitan tan sólo de pensarlas. Que quisieras sentir todo aquello una y otra vez, me dicen las baldosas al alejarme, que no tenga el mismo miedo una y otra vez. Pero ya es tarde para eso.

Demasiado tiempo pasado para creer que no es el momento indicado, para lanzarse por uno de esos puentes que tanto dicen, que tanto añoran las miradas de tristeza. No he recorrido tantísimo camino para ahora terminarlo sin más. Me digo, me creo, me consuelo. Piedras para varios pilares nunca fue la mejor decisión del mundo.

No pensé qué ocurriría cuando ni siquiera nos quedara Paris, o cuando el río Sena se desfigurara en el pasado. Dime una vez más, el cómo no me quieres, dímelo, y las olas se romperán contra mi desdicha.

He vuelto a mirar el cristal con aquella mirada. La misma que ve caer copos de nieve tras de sí. Me tentó el frío y no supe arropar a la dignidad.

Como esclavos de la piel del amor, tus labios desgarran una y otra vez la escritura que mis dedos maltratan, pues dejamos la piedad en otra vida. Los dos hemos esculpido barreras demasiado desfiguradas, contra ellas embisten Calor y Aliento.

Soy de los que mataría mi futuro por ti. De esos que no existen, salvo si me miras a mi con la inocencia de tu pasión.

Yo sabía que su piel era la razón para todo mucho antes tan siquiera de rozarla, de sentirla. Tuve noches sin dormir por ti, mucho antes de poder respirar a tu lado, y de quedarme sin aliento por tu culpa

No todo es razonar frente al diario de turno, a veces preferiría tu voz en la oscuridad, que tiende la lejanía.

Si ella y yo somos uno, es cuando lo demás pasa a ser un mero contrafuerte del cielo, todo nuestro y para nosotros.

Si sientes el latir en mi pecho desnudo, lo demás es puro aire.

11 dic. 2013

S.

Hoy me han dicho que parecía triste. He sonreído y casi me comen a besos.

A veces pienso que la simplicidad es para el mediocre, el no capaz, para el simple y limitado al fin y al cabo. Mientras la complejidad atenta contra la felicidad a cada paso que da.

A menudo escucho que es mejor quedarse con los buenos recuerdos, pero hay una pequeña parte en mi interior que desearía no hacerlo. No si el final no es acorde a esas buenas sensaciones. Uno siempre quisiera haber elegido bien, desde el principio, en cada una de sus decisiones.

Cada día estoy más convencido de que el tiempo es lo más cruel que hay en este mundo, y el no poder elegir qué momento vivir, a cual transportarse sin importar si fue pasado o será futuro. El presente juega a mover las piezas frente a nuestros ojos. En algunos momentos somos conscientes, en otros no


5 dic. 2013

G/21131325-2

Qué decirte, si en el mundo de las palabras está todo inventado

Pero no puedo mentirte no diciéndote que te quiero.

PD: la palabra clave es Magnolia.

Varsovia.

Allí donde no puedo entrar ya,
aquellas paredes quebradas
de tu naturaleza
que cegaban el paladar.

De morir a oscuras,
cansada la muralla 
bajo el arco
tiembla su observar.

De los ojos que miraban 
con deseo
y no retrocedían jamás.

A la extrañeza que guardaba
en un cajón
sin más razón, que poder callar.


2 dic. 2013

Esclavo del destierro.

Notaba cómo se ceñía el pecado a la piel, dejándolo inmóvil. Acababa de perder todo cuanto quería, cuanto deseaba no perder nunca. Se alejaba irremediablemente, mientras no podía mover un solo músculo hacia su destino.

Entonces, sin más remedio que la resignación, le atravesó la afilada mirada del recuerdo, tan lejano que creía encarcelado y putrefacto. Sin embargo estaba vivo. Así le hizo postrarse y tratar de redimirse.

Apenas se desprendía la sangre de sus manos cuando trataba de contener la herida, y el deseo volvió a él, tornando salvaje el desbordamiento de la sangre. Se desbocaba el valor clamando un ápice de misericordia.



De pieles está hecha la capacidad del guerrero para esgrimir los argumentos de su empresa; de la piel que restriega heridas sin cerrar contra la puerta que jamás se abre para quien ha sido vencido en la obstinación. El paraíso no es para quien trató de alcanzar al ángel caído y cayó con él.

Enfrente, mirando con indiferencia al desastre, la justicia replantea cómo dar al olvido la capacidad de perder, simplemente no alcanzar la victoria con sus manos.

Pero a veces, cuando los ojos aún brillan al recrear la gloria en los cielos que vieron caer nieve tras sus pasos, juntos. Cuando tienen la certeza de que la única verdad no está en las cenizas, sino en la voz que tiembla en la lejanía. Tan solo a veces, el candado de la hemorragia se cierra con el tacto de un abrazo entre cicatrices.




Imagen por Sorin Lupu.

1 dic. 2013

Cristal a cristal.

Me miro en el espejo y no te reconozco. No a ti, que deberías estar ahí.

No hay un mísero reflejo de aquella voz. 

29 nov. 2013

G/21131325.

Deja de mirarme así, con tus caderas, tan fijamente, de esa forma tan cruel, que me destroza sin remedio.

Era viernes, creo, cercano a una fecha concreta, y tan difícil de imaginar que debía desvanecerse una vez más en todo aquello que atormenta sus delirios, que no sabía si realmente dormir era la solución a descansar.

—Qué más da —piensa el búho, petrificado en la compostura, sediento de nuestra desesperación.

En cualquier otra persona, apenas habría significado algo tan lejano, tan perdido entre la niebla.

Espero que no te confundas, y aciertes, al descifrar el muro que se estampa contra la conciencia, se deshace, y arde día tras día.

Ten el álbum ligado a la Magnolia, aún hecho cenizas, no importa cómo, siempre que el tiempo pertenezca a la vida, y la vida a cada uno de nosotros. No se pueden olvidar los ojos de la perdición cuando uno no se encuentra,

Me odio cuando digo que sus alas me enseñaron a vivir, me odio porque sus alas y las mías deberían ser las mismas.

Ten la cruz y ten el altar, que te quiera no es un consuelo cuando cruzas miradas al infinito en mi ausencia. 

—Hubo decaer de los dioses menos devastadores que el sufrir la sequía de tus labios —diría, de ser parte únicamente del pasado.


24 nov. 2013

La odisea del aquí y nunca.


Sé que el mejor lugar para bailar son tus labios. Quizás no me haya dado cuenta con el tiempo y sus estragos, pero te tengo sin encontrarte, te hallo y me alejas. Te pierdes en los eufemismos de la razón y las metáforas sin cuerpo. Eres el mar hecho añicos, que una vez fue océano, y no reconoces tus huellas.

Dices que mis palabras están vacías, pero vacío encuentro el sonido de la puerta al cerrarse, como si fuera tras de ti.

Que lo diseccionado no sirve, han aducido como razón en el paraíso de los sueños.

Con los trozos del corazón más gris se han levantado grandes murallas. Sosteniéndose con promesas a escribir; renglones torcidos de Némesis. Aprendiendo a vivir la vida que construyeron mundos antes.

Desgarra mis entrañas con tu palpitar, y dale cuerda al derrumbarse. Dame vida, como Shostakovich dio vida a Leningrado, envolviéndome en la muda sinfonía que dibujan tus pasos, lejanos ellos, desdibujados en mi mente.

Lejana en el tiempo, sonríe la devastación de mundos idílicos. Que no existen tales, que pertenecen más al mundo de la imaginación compartida por caricias. De ensueño, la piel rompiéndose en dos frente al mar meciendo inconscientemente aquel mensaje guardado en la botella que guardaba delirios sin contar.

Que sea todo lo aquí presente para tenderme en tu cama, difuminada por el ayer, y sea ésta la última vez que deshojo pianos entre teclas de te quiero y no te quiero.

Te desvaneces cual adagio, resuenas como una endemoniada tempestad.

Magnolia como contrafuerte indeseado.

16 nov. 2013

El azul grisáceo de un leve aleteo.

Se abre el cielo, y mis pulmones se congelan. Se tuercen las palabras como niebla en el silencio, muere el pájaro azul grisáceo que apenas alcanzaba a aletear. No entorpece el devenir escrito, a la suma de tantas incoherencias, como tiene en sus manos la compostura del escribir. De nuestras vidas, de un destino recién adscrito a la naturaleza del mal.

Mírame, que hace demasiado tiempo que apartas la mirada, y quisiera sincerar destierros. Qué sabrá el frío desolador, pura piel de la penumbra, que alberga la calle solitaria en pleno día. Qué sabrá, que no tiene abrigo para sus espinas.

Disecciona corazones, el desvanecerse. Alza el río, tornar en claroscuro.

Dime, luna entre estrellas, cómo encontrar el sol cuando la noche es parte de mis entrañas.
Con la marea apunto de enterrar miserias, y el cielo desgarrando pulmones congelados.


13 nov. 2013

Ánima y candor.

Suelo sentirme incapaz y cansado, en los brazos del viento. Ese que mece la impaciencia, el desconocimiento, y el opaco rojo de la sangre que circula por la sangre. De sus venas, las del tiempo. Las mismas que descienden del altar que gobierna nuestros tropiezos.

Vuelve a postrarse sin dueño el decaer, que adormece la virtud en ojos de quien mira.

Síntomas de arremeter, buscando el desgarrar de la brisa.

1 nov. 2013

Anestesia.

Qué siente,
que enmudece,
cuando pierde
el norte.

Le dice la herida
a los labios.





4 oct. 2013

De lo ensordecedor de su interior.

 Que tiembles. Que tiembles, cruz. Aún a paso descompasado, la tortura y la ambición esposan sus diferencias, que viéndose así, caen en la cuenta del olvido y el resonar de su andar. El eco, siempre abalanzándose sobre los silencios.

Tienes en tus ojos cerrados aquellas pupilas que han desmembrado tantas lunas sin haber tocado el cielo apenas. Tienes en tus noches despedazadas el intento de saborear ligeramente el reflejo de las estrellas en tu hermética mirada.

Te apagues, luz, porque no traes la respuesta. Te pierdas, respuesta, porque no influyes sobre las incógnitas. Ni luz ni respuestas, no a estas alturas del castigo de la Vía Apia, lugar donde se gesta la sublevación de la nueva memoria.

Sin esclavitud de la razón, pues para qué esta vez, si necesita la voz a la imaginación más que nunca, tornándose ésta en palabras sin cuerpo, hechas de alma palpable, esculpida a ciegas.

El eco, mutilado, transformado en palabras que trazan nuevos caminos sobre los párpados de la incrédula ilusión, y su creencia en la esperanza.

18 sept. 2013

Apasionada y en silencio.

Cómo no iba a querer aquella vida, repleta de preciosismo. El problema residía en el plástico que comenzaba a degustarse en el sabor de lo labios que una vez fueron todo carne en busca de pasión, de morder el frío.

Si decidió dejar resbalar los dedos que apenas sujetaban su colgante figura del precipicio de la desventura, no era por otro motivo que la búsqueda incansable de un cielo de nuevo estrellado.

Autodestrucción conoció a un pedazo de sí misma cuando la noche comenzó a tornarse gris, por más que escondiera su corazón debajo de la cama, por más que dejara la luz de la esperanza encendida para dormir. 

Con el paso de los años, ese tenue e incansable paso, el rostro de la equivocación comienza a añorar contar historias, viejas e inútiles, hasta postrarse ante el espejo que ha de romperse en pedazos y servir de hogar. 

A través de los vacíos, es fácil darse cuenta de que no siempre se encuentra finalmente una razón.

O sí, pero hay que tratarla con delicadeza, con calma. Una vida, miles de decisiones, un acierto. 

13 sept. 2013

Confesiones: agotamiento.

No me apetecía en absoluto intentar escribir pensado demasiado, así es que únicamente me estoy centrando en escribir. Ahora, que estoy cansado como pocas veces, y aún así no puedo dormir, o no quiero, no estoy seguro, sé que me acabo de levantar de la cama tras largo rato.

Sigo queriendo a una persona que hace tiempo debería haber dejado de querer, no porque no se lo merezca, sino más bien porque no va a reportarme nada bueno, que yo sepa. La cuestión es que me cuesta demasiado, y que no soy capaz de dejar de sentir lo que ya siento, o lo que he sentido desde hace tiempo, aún buscando razones para dejar de hacerlo, es inútil, sigue y sigue la misma sensación. No me lo explico, o sí, pero no quiero explicármelo porque eso no serviría de nada, no serviría para que dejara de doler

Y cada vez estoy más solo conmigo mismo junto a ese sentimiento, cada vez más desarmado, y el tiempo corre, y las horas no volverán. Juro que quiero salir como sea de esto, lo juro, no he decidido estar así, no se puede decidir algo así.

Para colmo sé que de vez en cuando hago daño a esa persona en concreto, porque soy así de imbécil, porque cuando hay amor de por medio no hay indiferencia, y si no te dejan amar, generas frustración, luego odio, no es agradable, y no sabes cómo sentirte ante la impotencia del momento.

De hecho ni siquiera sé si quiero que esa persona pueda leer esto, es mi enésima imbecilidad desde que estoy así, y creo que la estoy cometiendo porque estoy tremendamente desgastado psicológicamente, como nunca antes. Normalmente he soportado grandes problemas sin recurrir a nadie, absolutamente a nadie, este comienza a sobrepasarme y hago de todo menos solucionarlo, no tengo idea de si me está destruyendo o qué narices me está pasando, solo sé que está ahí, permanece.

Amar a alguien que no te ama ni amará ya más, y pagarlo con esa misma persona porque la mente y el corazón en ocasiones son demasiado estúpidos. Necesito hibernar sin apenas haber llegado el otoño.

11 sept. 2013

De espacios cerrados.

Recuerdo que el pobre ave aún podía volar renqueante, estaba pidiendo ayuda y yo no era quién para prestársela. Ojalá no fuera así. Llevaba allí tanto tiempo que comenzaba a pensar en marcharme sin el abrazo de despedida prometido. Tendían las horas a hacer la oscuridad, y no sobra decir que yo estaba soñando una vez más.

Pero me aliviaba despertar en aquella esquina tirado, con la conciencia tranquila, ya que las cicatrices se habían fundido con alcohol bastante bien la noche anterior. Solo tenía que seguir como cada día el reflejo de la costa en el envejecido asfalto, llevándome, arrastrándome consigo, al desalentador recuerdo de aquellos golpes contra la pared.

Frustración, reina del caos, aquí no encontrarás más sangre.

9 sept. 2013

Si calor fuera tu recuerdo.

No conozco tu perseverancia por el dolor, por besar dulcemente la herida que traspasa la frontera que nos separa. Te lo agradezco, de verdad, que no dejes morir aquello que tiene metros de tierra cohibiendo su respirar.

Tranquila, no hay remedio que nos destruya a los dos. Noche tras noche mi despertar arrulla los temores, cosidos en pieles de caza, tendidas como placebo ante tanta falsa esperanza.

Te desvaneces con tus propias ilusiones desfiguradas. Eran tiempos mejores cuando las agujas del reloj marcaban tu cuerpo desnudo y más vivo que nunca.

Y amanecerá como arde el desierto en los ojos cuando miro tus recuerdos, a golpe de no querer despertar.

Me dijo una vez el miedo que no decayera en las mentiras preciosas, pero no cómo salir de la verdad más preciosa que el mundo ha podido conocer.

Aún guardo aquel acristalado pequeño trozo de amor.

Empiezo a compartir la cama con la sombra de su adiós. 

27 ago. 2013

Piel.



Todo lo que puedes ser, comienza en terminar con el orgullo de las espinas clavadas.

Con sangre en las manos termino el poema de la autodestrucción que me dedica dulces sueños, en lugar de su voz, en lugar de su adictiva sensualidad. Terminas de fabricarte tus nuevas alas cuando está de nuevo quemando el sol las ilusiones. Si apenas mereciera la pena seguir adelante, das un paso tan fuerte como sea posible, con la esperanza de romper la brecha que separa la ansiedad de la libertad.

La libertad de sus brazos encarcelándote para no dejarte caer en el pozo de soledad.

Encadenando para siempre mis pensamientos a sus labios siendo mordidos por mí, a cada aliento desechado juntos. 

23 ago. 2013

A deshoras.


Con el encaje justo de la sombra con su piel, y sabiendo que he escrito su cuerpo en horas y horas mejor que ninguna otra pieza de su vida.

Justo con el placer subiendo por la cintura, se estremece cuando aumenta el calor en sus venas, se pierde entre sus brazos y sus piernas, se encuentra en su pecho, tiene todo cuanto desea.

Y no quiere dejar de conseguirlo.

Luchando a través de su cuerpo contra el sabor de sus labios y el rostro de la locura, el servirse uno a otro, acabar siendo sus esclavos.

Toda una noche en sus manos.






Principio de.

Era el caos; sus horas, sus estorbos, sus piernas desgarradas; era una pérdida completa de orden.

Por más que intentaba entregarse al horizonte, sin dudar de que el destino de aquellas olas era la esperanza, y no el frío tenue que helaba poco a poco sus huesos, por más que lo intentaba, no podía soportar la idea de ver caer su pasado en aquella borrosa inmensidad azul.

Germinaba en cuatro letras, de su nombre a su pecado, de su historia jamás imaginada, hasta el fatídico final.

Empezó años antes, ahora está enmarcado en años por venir.

Merecía carecer de olvido, así permanecerá.

A ella únicamente, pertenece el corazón maltrecho de esta guerra.

20 ago. 2013

Mar.

Eran las cortinas de la saciedad, diluyéndose como si de una ventisca en verano se tratase.

Aquel añejo "no me acuerdo de olvidarte", escrito en miseria, clavado como un arpón en los ojos de la memoria, deshaciéndose en el cuello del mar. Nuestro mar que tan lejano se nos hizo cuando aún nadábamos a contracorriente, cada uno en nuestra propia dirección, y pese a todo acercándonos peligrosamente. Con tanto peligro que el precio de haber tocado el cielo, todavía es una deuda en cada sueño.


16 ago. 2013

Criba.

Dices que no sabes cómo recuperar la estrella, pero apuñala tus manos tanto como mi garganta cada vez que uno de los dos piensa en el cielo, tan lejano ahora mismo.

Dices aquello que el corazón se empeña en no decir, en no ver, en no ser, aún soñando con que fuera de otra manera.

Poco necesitábamos, poco necesitamos, y mucho tendríamos.

Pocos idiomas serían capaces de entender nuestro lenguaje entre las sábanas, pocos, ninguno.

Sin embargo, aquí estamos.

13 ago. 2013

Vías de destinos entrelazados.

Era el terminar de aquella luz, cuando pasaron las últimas noches juntos.

Los últimos abrazos, el despedirse, el amor diluyéndose en miradas, en el aire, en sus deseos de volverse a besar y fundirse en uno. Pero el laberinto que es la vida, no tiene fin ante las puertas del destino, de sus garras y el despertar de los errores.

No hay puertas cerradas que no tengan llave en algún lugar.

Los últimos suspiros juntos, las lágrimas al despedirse, todo en aquel lugar, en aquellas sábanas, en aquella estación. Antes de primavera, antes del florecer desteñido de una melodía a medianoche, ella mordiendo su cuello y su torso, y él bajando por sus caderas. Sin miedo a llegar al amanecer sin dormir un solo instante.

Entre "te quieros", con la dulce voz de ella, y las caricias de él, perdidos entre las horas, y el tiempo, y el sueño que alguna vez vivieron. 

11 ago. 2013

El estandarte de la plenitud (2 de 2).



Camina, él tan solo camina. 

Ha desfallecido las suficientes veces como para permitirse el lujo de recrease con aquel escenario. La tumba de su fe, el amanecer en los brazos de la mujer que siempre amó, las sombras de sus errores, y las montañas de sus sueños. El Tártaro tras la lucha a muerte con la desesperanza, era todo cuando le quedaba. Sin más grandeza que la nieve hecha copos de ceniza a su alrededor. Sin más guía que sus huellas maltrechas.

Arrinconándose poco a poco entre los restos de la ciudad que una vez fue su hogar, un refugio de Titanes levantado piedra a piedra con sus propias manos.

Entonces, a pesar de tan solo caminar, comenzó a brillar en su interior el recuerdo de lo que una vez pudo llamar amor, abriéndose en dos el corazón y tendiéndolo ante la pasión que aún brotaba en sus ojos.

Antes de partir hacia sus brazos.

8 ago. 2013

El estandarte de la plenitud (1 de 2)

A cada soplo de humo contenido le sigue un largo silencio, un levitar de Ícaro antes de desplomarse.

Ha bebido el último trago de la botella antes de arder, de que la cerilla toque lo más profundo de su interior, destrozando los templos de madera, arremetiendo contra su vigilia, desplomándose en el baldío sueño.

La fe en su coraza eran poco más espejismos, a tan tardías alturas.

Su respirar, entrecortado, es el ariete con que embiste a su vacío.





*Imagen tomada de la obra "Thanatophobia", de Gaetano Pezzillo.

29 jul. 2013

Razón más allá.




Ojos escarlata,
apuñalando el corazón
sin quebrar su razón,
escarlata como la sangre
del pecado que arde.

Ojos entristecidos,
no hay mayor pena
que sentirlo sin consuelo,
tras las rejas,
el anhelo.

Frío escarlata
abrasando las venas
sin acatar la espera,
escarlata como la sangre
del recuerdo que arde.

Frío incesante,
bajo la dura piel
arrancada a besos,
con la pasión de ayer,
en su cuello.

Ojos escarlata,
escarlata como la sangre
del corazón que arde.

Escarlata como su pelo,
donde mi mano se pierde,
donde encuentro mi calor.



*Imagen tomada de FFYuna-chan

20 jul. 2013

Sin despertar.

Que te pierdes en mis palabras, que no sabes donde ir, me dices. Para cuando ya he posado mil caricias en ti, y mis labios son más tuyos que míos.

Pero sin despertar del sueño, que es pesadilla, torna en amargas raíces el abrazo.

Tenme por y para ti, tenme tú, que hace tiempo deseo no tenerme yo.

12 jul. 2013

Gato negro.

Hay un gato negro
en una esquina.
Él vigila,
allá donde voy.

Esperándome,
esperando por mi.

Mi maldición,
es amar el riesgo
de tus caderas.

Hay un gato negro,
en una estrofa.
Y si estorba,
en verso araña.


4 jul. 2013

Deshaciéndose en deseos.


Exclama en su osadía
que la ira era parte del castigo.
Deshaciéndose en deseos
de desdibujar el firmamento.

Destiñe sus promesas,
a riesgo de ocultarlas.

Hace tiempo que resulta
sin estupor la realidad.
Deshaciéndose en palabras
que de derrumbar el firmamento...

Desnudarían el caminar.

___


"If there's no one beside you,
when your soul embarks,
then I'll folow you into the dark".*





Fragmento de la canción I will foloe you into the dark", del grupo 'Death cab for cutie'.


3 jul. 2013

Tu escribir.

Tú escribes, en mi piel, con tus miradas.

Tú escribes, con tu voz, sobre el océano.

Yo sé que no hay remedio para los tachones que me dictas;
tú escribes, palabras que estriban en puro humo.

Tú escribes, como dibujas dentro de ti.

Te liberas cuando las olas sobrevuelan el sol, batiendo las alas;
y tú escribes, como hiciera el mar en su azul plateado.

Tú escribes, y me arrancas las palabras.

Tú escribes, y se cae el cielo contigo.


1 jul. 2013

Allá donde no hay luces sin alma.

Yo ya sé que escondías tras tanta mirada hacia ningún lugar, más de un secreto. No hay sorpresa en ello, sin embargo, he encontrado en el reflejo de tus labios lo que no hay forma de escribir sin hacer temblar los pilares de todo cuanto nos rodea.

Detente antes de salirnos del camino, o dejaremos de entender que a veces los pasos tienden a torcerse, como el tacón herido de tu más explotado conjunto.

¿Sabes qué? A veces las coincidencias son lo único importante. Las casualidades, esas que vuelan por encima de los sueños que guardamos tú y yo cada noche, en un cajón, junto a la linterna con la que leímos bajo las sábanas una vez una historia de pérdidas y vidas.

No cruces sin echar una última mirada, de reojo, lo justo para que pueda verla, y tener la suerte de que las calles en su oscuridad no sean más que una escalera hacia tu boca.

25 jun. 2013

Diario de Ixión (hojas sueltas).

¿Por qué late tu corazón?

Solo puede haber una verdadera razón para vivir, una razón personal.

Un servidor, guarda sus latidos más fuertes para cuando los escucha a través de mi pecho la persona más indicada en este mundo.


20 jun. 2013

El reino de la gótica felicidad... V: vínculo.

Adoraba la sensación de morir a cada paso dado, de saber que aquel aroma era inigualable. Morir de belleza, con el aroma de su sabor.

Pero se rompió el violín de Tchaikovsky, con todo lo que ello conlleva.

Se abrió un mundo, desfigurado, recomponiéndose en sus sombras, que quería permanecer agazapado, sin llamar la atención.

Pero la felicidad dio su mano desde la lejanía, con la sonrisa escrita en promesas...

Promesas de un lugar donde los sueños se alzan ante uno, y abrazan la realidad, aquellos sueños que surgen tras abrir los ojos.

Aquellos a los que un tenebroso susurro da comienzo, uno feliz, entre tímidas esperanzas.

19 jun. 2013

Del interior.

En mi mente tan solo hay un piano.

Que desmenuza en sus teclas mil razones distintas para subsistir entre las armonías, y cada sonido son los brazos del ayer que entrelazan los del mañana con mi respirar.

En mi vacío hay tan solo las pupilas del destino.

En mi corazón...

18 jun. 2013

A cada máscara.

Exclama la lealtad del honor a la soberbia de las nubes, una última vez, ascendiendo pecado tras pecado, error tras error. No es nuestro lugar, pero un día serán mis últimas palabras.

Lo sé, quizás mi garganta elige de la peor forma posible, y así será siempre, mientras respire. Sin embargo, mi corazón siempre dará latidos más fuertes de los que pueda dar lo imaginable.

A cada máscara de salvación, le sigue una de perdición, de amor.

16 jun. 2013

Diario de Ixión: undécima parte.

Hacía más de un año que no retomaba tal premisa, "Diario de Ixión: tal parte".

Tal vez alguien encuentre algo interesante en ella. Quienes antes frecuentaban este estúpido blog muy a menudo, y ahora lo hagan más irregularmente, el fan que debo tener en California, que se lee todo cuanto escribo al menos una vez, gente de toda España, en líneas generales, o incluso la persona que más importante ha resultado ser para mí a lo largo de esta vida, no tan corta ya.

Esto es una venda a mi corazón. Una venda que nunca mereció.

Y es curioso, porque el día que empezó todo, una frase fue escrita por mis manos:  "un tenebroso susurro te da la bienvenida al reino de la gótica felicidad.". Fue la última frase de una entrada a este blog, antes de que empezaras a sentir interés por este desgraciado.

Y sin saberlo, así fue; de alguna manera...

Recuerdo perfectamente casi todos los detalles de nuestra forma de conocernos, Gumii. Y tras ello, recuerdo cómo hablábamos y me contabas las riñas con tu hermana, o en tu casa, tus problemas, y yo me deleitaba escuchando tu dulce voz ya en aquel entonces. Cómo me querías entonces, y cómo yo era de piedra por estar sufriendo tanto. Cómo reniego de mi aquel.

Pasó el tiempo... quién lo iba a adivinar, que fueran a pasar nada menos que tres años de por medio, en silencio, en distancia, en vacío. 

Cuando ninguno lo esperábamos, sin estar preparados para ello, llegó el día y el reencuentro,  y surgió lo más inesperado aún.

Qué se puede esperar de una persona de la que no has sabido nada por tan largo tiempo, salvo todo.

Y así fue.

La primera locura de viaje, el primer beso, el lugar, los primeros días, todas las promesas de amor, toda la perfección de los momentos entre los dos...

No es que crea en ese tipo de momentos, pero creía en las personas que éramos, que somos.

Ha sido la persona que realmente ha tenido mi amor en sus brazos y ha podido sentir cómo yo era suyo al cien por cien, cada centímetro de mí, y cómo yo daría la vida por ella sin dudarlo ni un segundo, por encima de cualquier otra persona sobre la faz de la tierra.

Pero sin embargo, aquí estamos. Yo llorando sin consuelo a pesar de haber sufrido ya mucho anteriormente, como si aprender fuera la solución a algo. Llorando, de nuevo, por enésima vez, con el único alivio de que descansaré pronto porque mi cuerpo no me dejará otro remedio, como si ello me supusiera algún bien.

Siempre recalqué la idea de que tengo miles de defectos, y así es, pero lo hago porque sé que ciertas virtudes mías sobrepasan lo que podrían afligir mis defectos, o eso espero. Sin embargo, aquí estoy, pagando acerca de mis defectos, y no agradecido a virtud mía alguna. 

A veces ni siquiera importa la persona, porque importan otras cosas sobre ella. 

He dejado mi destino de lado. Mi destino en cuanto a lo más importante en esta vida, que es el amor. Porque no nos podemos engañar, pueden ser muy importantes nuestras metas, y conseguirlas, pero de qué sirve vivir una gran vida si no la compartes al abrazo de quien significa todo para ti, y viceversa, si tu corazón no late a la par que el de esa persona, si no tienes más destino que vivir para ti, si no hay amor tras la mirada que atraviesa el espejo, si un día ha pasado tu vida y nadie la siente como suya, ni sientes alguna otra vida como tuya...

Creo de verdad que quienes acaban esta vida maldiciendo su soledad de corazón, tiraron su oportunidad por la borda. No tengo ni idea de si yo me contaré entre ellos, pero sé que he amado con más fuerza y sinceridad que ninguna otra persona en este mundo, más allá de lo que nadie alcance a imaginar; porque sigo haciéndolo, sigo amando de la misma forma, aún entre un mar de lágrimas. 

Que todo el mundo quisiera ser amado con tal fuerza, dicen, pero quizás yo no sea el indicado para amarla, no lo sé, nadie puede saber tal cosa. 

Sólo sé que mi corazón aún late, pero se desvive por amar a una única persona, una única y cierta persona.

Te... amo.



14 jun. 2013

El rugir de las caricias.

Esgrime latidos en busca del camino que perdió,
que de llevar la marca de antiguos dominios,
le costaría decidirse si abrazarlos o arrancarlos,
en un acto de amor, o quien sabe, quizás perdición.

Araña los muslos del corazón, a tientas.

Porque la luz comienza a encenderse con su caminar,
tras el amanecer, contoneándose junto a su figura.
En pleno despertar, esquivando las olas,
augurando el paraíso, se mueve su cintura.

Y no dejan de arder, las garras, en señal de vida.

6 jun. 2013

Jugando a desviar pasos.

Ixión ha perdido parte de su magia escondido bajo la lluvia, por lo que sólo queda abrazar las sombras y desprenderse del viento, y de su devenir. En todo el anochecer aún no he encontrado una sola razón para endulzar los errores pasados.

En un camino de rosas y espinas, se pierde la compostura con facilidad.

En un camino en el que se pierde la compostura fácilmente, no se deja de amar de la misma forma.

El fuego es un tormento para la serenidad.


5 jun. 2013

Baluarte.

Escarbamos en el sentido de la vida, arañado innecesariamente, cuando sabemos perfectamente hacia donde guía nuestro corazón.

Y hacia donde desvían la sangre las heridas.

Pero si Ananké decide tramar el laberinto de forma que apenas pueda dilucidarse la salida, contemplaremos eternamente la luz a lo lejos, distante, posible, eterna en su ausencia.

La fortaleza del interior a veces se transforma en un bastión sin salida, tan solo con escamas rotas, llevando el dolor consigo. 

4 jun. 2013

Confesiones, sin amanecer.

No sé exactamente hacia donde voy, o cual es el lugar de destino para este corazón. Porque al fin y al cabo,  ¿qué somos sino lo que sentimos?. De qué sirve dar rienda suelta a la razón cuando así aprisionamos lo que sentimos; o lo que es lo mismo, no dejamos salir aquello que hay en nuestro interior, que es el verdadero valor de la vida.

Aún queriendo dormir como si realmente tuviéramos a nuestro lado aquello que amamos, si no está ahí, ni va a estar, nada es igual.

3 jun. 2013

Destino.

Si encadenas el hígado de la depresión, conseguirás traspasar el diluvio de penurias, una a una, satisfaciendo la ira del ayer. Dando la bienvenida al encanto del presente.

Entrelazan sonrisas y llantos, que desconocen el verdadero rostro del destino.

Una esperanza no debería significar dolor, sin embargo, a veces obviamos que tratamos nuestro destino, el de ambos, olvidando que está unido sin querer. A riesgo de sufrir.

A menudo, no es tan diferente lo imposible, de lo tremendamente fácil; se decía la conciencia cuando era demasiado tarde ya.

Los leones tiempo ha, que perdieron la mesura, desgarrando las pieles de la inocencia, en favor del implacable fuego y la tempestad.

Hay labios, como hay elecciones, y ambas cambian vidas.

2 jun. 2013

Los colmillos de la inquietud.

No siempre el sonido del deslizarse por tus mejillas fue tan frío, como si oscureciera el día junto al amanecer.

He visto lágrimas que envenenan, mientras las mías permanecen en el vientre del león, ahogándose entre los colmillos de la inquietud. El látigo embiste cuando la guardia baja, y entrecortando el viento de nuestros suspiros ya lejanos, se hace una marca sangrante a cada segundo, en nuestros corazones.

Y sin nadie que responda, entre silencios, se hace la voz del miedo, con rienda suelta, encarnando viejos temores.

"Bien sabes que morirían por ti", asevera el filo romo; "Más no conoces tu destino", se regocija el incisivo.

Pero tal vez, en un no determinante quizás, el fin venga demasiado temprano para no dejar al luto acariciar sus encantos.

Tensado el arco, dispara, justo al corazón, sin piedad. En el cuento que nunca contarán más allá de los muros de los sueños.

Tus sueños, hechos mi realidad, cuando los labios son uno.

31 may. 2013

Enardecer.

Piel.

Labios.

Ojos.

Calor.

El fuego de tu cintura, y el hambre de mis besos.

Piel, labios, sin necesidad de una sola palabra.

29 may. 2013

Confesiones: Etapas de la vida.



Todos tenemos etapas en las que la inexperiencia nos juega malas pasadas, u otras donde sencillamente creemos estar en el momento equivocado de nuestras vidas.

Si bien la juventud es cuando el mundo se presenta lleno de posibilidades, a menudo no sabemos discernir cómo elegir, y solemos caer en "qué queremos elegir". Sin dar importancia a que nos haremos mayores, junto a nuestras elecciones. Ser consciente del paso del tiempo es una de las losas de esta vida, y una de las claves.

No pienso llegar a anciano de forma solitaria e insustancial, o como muchos otros, rodeados de chupasangres por ser afortunado en bienes; no. Quiero llegar al fin de mis días, sabiendo que hay otra persona a mi lado, con la cual no importa el irrefrenable paso del tiempo; porque todos seremos ancianos, salvo desafortunados, y en muchas ocasiones esa etapa es el resultado de cómo han sido sobrellevadas las anteriores.

En tal declaración de intenciones, no está la idea de buscar una compañía cualquiera, nada más lejos de la realidad. Está la idea de luchar cuanto haga falta por la persona ideal, que no ha de ser perfecta a ojos míos ni de nadie, ha de ser simplemente ella, como quiera que sea.

Algunos luchan por fama o dinero, yo lucho por amor; no ahora, ni en un futuro, mi vida es esa lucha por encima de cualquier otra.




28 may. 2013

Ardor.

Al tiempo que caen las rodillas sobre la arena, el tiempo se excita irreparablemente. Hay pérdidas que sangran mientras las venas sigan impulsando sangre con fervor.

Luchas eternas que favorecen al color de sus fríos labios.

Sé de niebla, que la mirada por más aterciopelada que quiera ser, no embriague tus sentidos; tras el muro de oscuridad que la lejanía representa, sé niebla, o sumérgete.

Que la lucha continúa, entregando día a día un trozo de tu ser, vil esperanza, es algo que no puede permitirse la vida durante toda ella. Por lo que te devoraría en besos de tener la oportunidad, pero un silencio a tiempo, o un traspiés bien dado, impiden catástrofes venideras, de aquellas que parecen glorificadoras a lo lejos, antes de ser nítidas.

Frente al reflejo del pasado, cara a cara, realidad a recuerdo, suspiro a despido.


24 may. 2013

Diario de Ixión: redención.

Cómo ser fuerte, cuando aun habiendo superado lo impensable, te embiste el desasosiego y la desesperanza, junto a la nostalgia, y al pesar.

No quiero hacer ningún daño, pero duele, es insufrible, y me abate la confusión.


—Y así, proseguía Ixión—.


Momentos en los que el futuro es intangible, apenas rozas con los dedos el sentimiento de antaño, y el corazón da un vuelco entre desgarros.


Quiera o no, soy de aquellos que eligen complicar las cosas, y complicadas son.


Cuando la felicidad se debate entre la perdición y la desmesura, acude sin apremio el tiempo, y es cruel como suele, abriendo las puertas de salas interminables, acuñando su particular historia de intriga.


¿Cuando el dolor se irá? si es que así sucede. ¿Por qué no cesa? si caso resulta que no quiero admitir el por qué. ¿Es posible vivir así? si en algún momento logro recordar qué era la vida sin este dolor.


Sé que los dioses no responden, más allá de su existir, pero clamo a algún maldito lugar, sea cual sea, esté donde esté, cueste cuanto cueste, en busca de mi mísera redención.


Y respirar, recordar cómo era respirar.


O amar, maldita sea.

18 may. 2013

Yer jalan atthirari anni.

Eras —eres— la luna y las estrellas de mi vida.

Ahora la noche carece de sentido, más allá de perecer entre rayos de luz. Una luz que no eres tú, y no da la vida como tal.

Ni tan siquiera quiero de vuelta mi corazón, porque lleva escrito tu nombre, lágrima a lágrima, recuerdo a recuerdo, beso a beso, te quiero tras te quiero.

A veces no es fácil caminar sobre el agua.

15 may. 2013

Rojo.

No podría decirle a la frontera de tus labios donde está mi cuello, sin arañar un pedazo de cada vena que sostiene el monumento ensombrecido a nuestras noches.

Quiebra las pupilas el oxigeno que se escapa con cada gemido, y retuerce fríamente, distante y en silencio, el calor de la ausencia la piel que hierve por sí sola.

No puede ni tan siquiera imaginar que las curvas de su perdición volvieran a significar el delirio en la cordura.

Más sueña en blanco, negro... y rojo.





_______

"Pero es tu soledad la que puebla mis noches,
quien no me deja solo, a punto de morir."*





*extraído de 'Tu compañía', poema de Roque Dalton. He de puntualizar que no tiene prácticamente relación con lo expresado en el texto de un servidor.




9 may. 2013

Dados.

¿Se merece el caos la benevolencia de la amargura?

El interior siempre fue el lugar más seguro, hasta que el corazón ha sido abierto de par en par.

Redimirse, ensombrece cualquier tipo de futuro. Pues no hay mayor error en una decisión, que ser tomada únicamente por el pasado. Si has de elegir, que sea alzando la vista al presente, y al futuro.

7 may. 2013

Roulette.



A veces, quiero ser su piel, y en otras, que la vida vuelva tras de sí.

No es arrepentimiento, es simplemente amor.

No es tristeza, es ausencia.

Y quiere, realmente quiere, mi corazón estar junto al suyo.

1 may. 2013

Sea el viento, el reflejo de la luna.


Millones de besos
que nunca fueron
y mordiscos de pasión,
sueños inacabados,
más aún me tengo
cegado en mi ardor.

Serenándose la serpiente,
el veneno fluye, y fluye.

Del encanto a la perdición
muriendo cada noche,
aflora la luz con el sol.

Deshaciéndose el veneno,
la luna duerme, duerme.






*Cuadro de Pierre-Auguste Renoir, "Retrato de Irene Cahen d'Anvers".

26 abr. 2013

La melodía de las cenizas.

En la lucha y el ardor del olvido, tanto en las penurias como en la amargura, no se cierran las heridas sino que cicatriza la inocencia.

Entonando la canción que subyace locura por aquel rostro, caen pétalos como cenizas en el campo de batalla. Allí donde temprano dejan de existir los héroes, y tan solo queda vida y muerte, se aprende a respirar realmente.

Ten, envuelve mi alma con los pedazos de mi sensatez, y embadurna los escasos buenos recuerdos que la amalgama de tristes despedidas dejan entrever.

Duerme, preciosidad, ajena a la tormenta; entre rosas de sal, y espinas de azúcar.







*Imagen: obra "Danse Macabre" de Gaetano Pezzillo, extraída de la edición digital de la revista sobre arte digital "Templum nº6"

22 abr. 2013

Confesiones (X): filos.

Mi vida no ha sido el colmo de las penurias, pero tampoco está repleta de facilidades.

No sé si alguna vez he llegado a contarlo aquí, pero se podría decir que nunca he tenido padre, y maldita sea, juro que daré mi vida por compensar a esa mujer (madre, que se dice) por el inconmensurable esfuerzo que siempre ha realizado, para que hoy esté yo, aquí, pudiendo más que respirar.

Eso me enseñó hace tiempo varias cosas, entre ellas, que la vida consiste en sacrificios por aquello que quieres. Pero querer de verdad, ese amor más allá de estúpidos defectos y traspiés.

Tengo un punto débil, y es que ensalzo el honor, la dignidad y el amor por encima de cualquier cosa en este mundo. El problema es que el mundo denigra todas ellas por costumbre, y en ocasiones me arrastra.

He conocido cientos de personas entre todos los lugares que he vivido y visitado ya, y jamás cambiaré mi opinión respecto a que un verdadero amigo vale más que cualquier número incontable de personas a las que se les pueda llamar "amigo", pero no lleguen a ser ni su sombra.

—A este sujeto lo identificaríamos, para mantener un ligero anonimato, como "Arruaiser". No leerá esto ni falta que hace, así que lo expongo aquí para recordármelo a mí mismo, en el futuro. No por posibles olvidos, sino porque las huellas de uno mismo son las únicas verdaderas en este mundo.—

Soy asiduo a cometer errores al tratar con otras personas, es una particular afición no deseada, y asimilé que seguiré haciéndolo de por vida. Acostumbro a pensar las cosas mil y una vez, y no una única vez como es frecuente, a no hacer daño a la gente que aprecio aunque ello me haga daño a mi, a ser callado con todas las personas del mundo menos con las que considero especiales, y a guardarme mi filosofia sobre el sentido de la vida para un momento idóneo.

Considero que madurar no es sino danzar con tus propios fantasmas.

Más defectos apilados: soy vago para todo aquello que no me supone un gran interés, soy calculador pero es fácil romperme los esquemas, tengo mucho "pronto", y soy duro con la gente pero no llevo bien que sean duros conmigo.

Entre las virtudes, para no deprimirme, puedo enorgullecerme de ser capaz de llevarme un secreto a la tumba antes de desvelarlo —véase entre cualidades relativas al honor—. Considero el respeto tanto a mi persona como hacia los demás, algo primordial —dignidad, vaya—. Y creo que compartir tu vida con alguien que realmente lo merezca, hace de la vida algo más que un simple pasatiempo, ya que puede llegar a ser eso única e inevitablemente.

Esta tercera virtud, no estoy muy seguro de que sea tal cosa, pero estoy seguro de que me permite pensar que el amor está por encima de muchísimas cosas en esta vida —si es que hay otra— y eso es algo que no demasiadas personas llegan a creer, ni a vivir con ello, porque simplemente prefieren convertir la vida en un, como ya he dicho, pasatiempo.

¿Qué es la primavera, sin Perséfone?




18 abr. 2013

Diario de Ixión: estaciones.

Es momento de la maravillosa primavera, con sus ganas de vivir y su alegría por todas partes. Y yo, sumido en mi tristeza primaveral, porque no dejo de imaginar cómo sería compartir estos momentos con ella.

No puedo olvidar la sensación de mi mano tras su nuca, con mis dedos perdiéndose en su pelo, acariciándola con todo mi cariño, y estremecerme cuando cierra esos preciosos ojos y arrima su cara contra mi pecho. Y entonces alza la mirada, y veo esos labios, y ese rostro, y muere mi corazón al pensar que estuvieron junto a mi, beso tras beso, rozando su mejilla contra la mía, y con cada "te quiero" al oído resonando como el latido más fuerte en vida.

Aquel calor incomparable de su piel y su cuerpo, cuando la noche se hacía por completo, y entre sábanas se perdían suspiros.

Aquel álbum de fotos que contenía tantísima felicidad, todos aquellos momentos, que pueden perderse en el tiempo, o ser el comienzo simplemente de algo mucho más grande...

En plena primavera, sin su sonrisa ni sus besos.

"Till we come face to face"

—Acometo una espera que no puedo vencer—.

De frías a oscuras, las noches perecen una a una, en vilo, cortando el viento que desapareció y dejó de mecer la cuna de la pasión.

Ríos de sin sabor, con la bandera del olvido hondeándose donde afluyen en la máscara del perdón. Que si las gotas que caen por mis mejillas merecen el cielo, ardan sin mesura los engaños y mentiras.

Incluso hubo dioses a los que tan sólo amar les era especialmente bien dado, más quien es amado debe saber serlo.

El destino no envió a Hades en vano a cuidar de los muertos, y es que: ¿quién sabe más acerca de la vida sino quien más cerca ha estado de perderla?.

—Acometo una derrota que no puedo esperar—






"Don´t make me wait, just give me sugar", que diría Garbage.
*Título extraído de a canción "Stars", del musical 'Les Misérables'.

14 abr. 2013

De cada segundo contigo, a cada segundo sin ti.

"Lloro tu ausencia, nota a nota del piano. De las teclas que desahogan una vida por llenar, renace el calor que se alejó."

Hay algunas cosas, en este mundo, en esta vida, que sobrepasan las explicaciones y razones, y que se aferran a lo más profundo del corazón.

"Te quiero y te querré, no sólo por enseñarme a amar, sino por enseñarme a vivir amando, sentirme amado como nadie, y amarte para vivir."

Hay razones, en esta y cualquier otra vida, para creer en la felicidad que sólo da el amor, por encima de todo.

"Toda tú, y solo tú; más de lo que nunca pude creer que existiera, menos aún mereciera. 

De cada segundo contigo, a cada segundo sin ti, no hay instante sin amar más, ni mundo suficiente para no estar cerca de ti. "

Hay sentimientos que no cambian, pese a todo, tras cualquier terremoto y desgracia, que unen lágrimas y sonrisas, pero siguen ahí. Toda tú, a cada segundo. Te amo.

7 abr. 2013

El letargo.


Conciliar el sueño así, con tal frío, no es dormir, es velar. Despertar así, en el vacío, es una tortura que daría la vida por evitar.

He sobrevivido a cada infierno que se ha presentado ante mi. En ocasiones la ternura ha vencido a la fuerza de las avalanchas, en otras, las rocas se han erosionado con rabia. Pero jamás había sentido una nostalgia tan arrolladora.

Quién sabe, si el destino ha tropezado con la insolencia del ser humano. Con la vista echada atrás, aflora la sensación de que a los dados no les importa caer fuera del tablero.

Mientras el iluso continúa esperando despertar en un día que ya transcurrió, y no errar del mismo modo, los turnos siguen pasando, y no hay nuevo amanecer sin antes cerrar los ojos, y ver cómo las piezas han cambiado de lugar.

Continúa esperando aquel milagro, fabricándose sombras con que arroparse, tejiéndolas con la miel de los recuerdos, queriendo vivir en los sueños que no es capaz de tener.



*Quisiera cerrar el blog tras escribir dos o tres entradas que están a medias aún, pero resulta imposible en estos momentos, o podría hacerlo, pero no tendría donde ni cómo desollar mis sentimientos precisamente en un momento en que lo necesito por encima de muchas cosas. Si lo cerrara, acabaría abriendo otro tarde o temprano, así es que continuará después de todo.

5 abr. 2013

Diario de Ixión: en blanco y negro (Kashiraka).

Hubo cierta noche en que la mecha se encendió. Apenas faltaba para la época del frío, y entre los pétalos de una magnolia, aparecieron sus alas y levantaron el suelo a sus pies, alzándola.

No hubo tiempo para cegarse con su luz, pues el brillo en su rostro aún lejano era suficiente para encumbrar el mayor de los amores.

Pero no era su rostro, o su belleza, ni el viento susurrando mil recuerdos ensordecedores, sino su esencia lo que me hizo perder cualquier parte de mi ser, entregándoselos a ella.

Más cuando el frío se fue —aquel que traspasó la espina dorsal de todo el platónico enamoramiento—, el calor abrasó con sus fauces los cimientos sin contemplación.

La esencia permanece en algún lugar, quiero creer, y a su vez lo hace mi corazón. No movió cielo y tierra la tempestad pasajera y en futuro venidera, fue lo inexplicable de ser maravillados por un sentimiento sobrehumano. Al cual los zarpazos del lado humano han hecho una mella que no deja de sangrar.

Desde su cintura hasta lo más profundo de su corazón, y en lo más recóndito de sus pupilas, he dejado morir todo matiz de mi felicidad.

No hay vuelta atrás, y hacia delante tan sólo espera ventisca, sin el calor de su aterciopelada piel.

3 abr. 2013

Espina dorsal.

 Quererte y no tenerte, es sufrimiento tanto en tu ausencia como lo es en tu presencia. De tal modo, solo el aprender a no quererte, me puedes enseñar, pues no tenerte, no te tengo más.

2 abr. 2013

Caderas del delirio.

De puro fuego es, la perfección de la curva de sus caderas. Ardientes mis labios que ansiosos rodean su cuello, y que recorren su cuerpo buscando más y más calor. Como pecado más allá de lo impensable, manos, labios, cuerpos y locura.

Se hace el silencio cuando la mano recorre su desnuda espalda, quemándose poco a poco en su descenso.

Se hace el desenfreno cuando sus labios dominan el torso y mis manos buscan tras su cuello controlar el momento, pero el control ha quedado tras los besos y la respiración. Solo hay fuego, de sus caderas que paran el tiempo y hacen que sólo quede deseo, llevándonos hasta perdernos en nosotros mismos, juntos, de mis manos a sus caderas, y de su cuello a mis labios, de éste a otro mundo, entre sábanas y cuerpos.

Sintiendo el olor y el tacto de cada centímetro de su piel.

Perdiendo el ritmo de la respiración cuando todo lo que hay es fuego ya.

31 mar. 2013

Timón.

La torre del reloj se derrumba a cada resonar de las agujas. De su fragilidad nació la pérdida de la cordura.

Y de sus cambiantes ángulos la marea tomó su brújula. 

28 mar. 2013

Las escamas de Ixión.

Hay cristales que cortan por el silbido de un silencio, que danza tras el reflejo de un estruendo pasajero.

Pero el corte, crea llaga hasta lo más profundo de su existencia, e Ixión lame las heridas que entre las escamas segregan la maldición.

El dolor es tal que una vida se transforma en sombras y sin su luz no hay posible resurrección.

Sin embargo, el diamante no ha cedido una pizca de su dureza, más su brillo podría cegar al astro rey. Cortes no hay, que puedan mellarlo. Es así, valga la desgracia, cómo queriendo abrillantar su figura, se oscureció por un instante su inmensidad.

No hay vida sin amarte, Gema, no hay mundo sin ti, como no existe luz sin tu mirada. Es todo tan valioso cuando se vive junto a ti, que el tiempo no entiende de caminos sin tus pasos.

De errores que aquellos que no somos ángeles cometemos, las alas brotan tanto como el ansia de volar y permanecer en el cielo, por encima de las nubes y tormentas, hasta el fin de los tiempos.

Ixión retira las escamas una a una, a mordiscos que se debaten entre la desesperanza y la realidad, aliviando la inconstancia de la niebla.

Y lo hace porque quiere retornar sin heridas, junto a ella, en honor a la promesa de amor que lleva impregnada en el corazón, trozo a trozo de su ser.


16 mar. 2013

Avidez.

Se cercenan las raíces del vínculo con la melancolía, cuando la luna inalcanzable acerca sus encantos y apaga las brasas del tormento; y la lluvia, tras el cristal, embadurna la lejanía.

Es entonces cuando todas las páginas ennegrecidas con el paso del tiempo, recobran su verdadera dimensión. Páginas aquellas que regalan el índice del porvenir a la desdicha.

Tiento la figura del futuro y todo tiempo pasado, y decaigo en sus brazos sin más remedio del que presenta el hielo deshaciéndose ante el fuego.

Es la hiena de la soledad, la que embiste tras el caparazón de la sangre más viva de su interior. 

5 ene. 2013

Kairós*


De legado atemporal, y sin escrituras,
de la flor que crece desnuda.

Fue el instante en que apareció,
sin más aviso sque un recuerdo en las olas.

Sabe el tiempo y saben mis sombras,
que la amo con locura, pues tiene mi corazón.

Guardado en sus brazos,
quiera ella tenerlo para siempre.

Prendido con su luz, tiemble o caiga,
quiera ella tenerlo, y guardarlo.

Y quererlo.

Como quieren sus ojos atarme de por vida a su mirada,
como desea mi futuro caminar junto al suyo.

Sabe la distancia y sabe la luz,
que ella me ha regalado la vida.

Tú, cual ángel de diamante,
que me regalas el poder ser tus alas,
nieva, llueva, o anochezca,
siendo tuyo, felizmente tuyo.