30 jun. 2010

Signos atroces, signos olvidados.

Sonreí sin pensarlo, cuando sabía que debía terminar de subir las escaleras y soltar la cerilla, solamente eso.

Es casi delirante el olor a humo, mucho más que delirante cuando sabes que las futuras cenizas son de tu propia casa, dada de arder por tus propias manos. No lo toméis a mal, no estoy loco, solo borro pruebas. En un instante... todo estará en su lugar.

Cuando nuestro hogar es toda esa vida que, arrastrándola, no deja volar nuestros sueños, y por fin tienes esa pequeña oportunidad de volver a nacer, de dejar atrás todo lo que perdiste, y encontrar cosas nuevas y más significativas... entonces es cuando agarras con todas tus fuerzas esa efímera oportunidad y olvidas cada error que te hundió en el pasado.

Así es como el fénix me ha bendecido y ahora cada noche es un nuevo amanecer para mí, una nueva vida...

Dije adiós una última vez, y comencé a caminar alejándome. Pronto estaré cerca de mi nuevo hogar.

26 jun. 2010

Vive rápido


Atrofiado, simples restos...

Y no quieres recordar, 
al menos no el porqué,
quizás te echarás atrás,
y así morirás sin saber.

Sin saber qué te deparaba el futuro...

E intentas arreglarlo,
volver atrás y sin pensarlo,
con una equivocación enmendarlo,
deberías acabar antes tu propio retrato.

Intentaste, como todos, llegar a la meta...

Y aprendiste a perder,
una vez más algo falló,
como tantos algún ayer,
como quien jamás venció.

Tardes frías y abrasantes, alertan del final...

E inspiran el maldito sueño,
aquel que nos arrastra con el viento,
nos recuerda que nunca tuvimos ningún dueño,
pero a la par es imposible no pensar que... lo siento.

Siento que el tiempo no se pueda marcar con los latidos que sólo unos, ciertos, labios provocan.

24 jun. 2010

La llama



Dentro del fuego todo se ve mejor y ya no necesitamos de nada para ser nosotros mismos, ¿verdad?. Justo cuando las llamas comienzan a destrozar tu interior y recuerdas cosas que en su momento eran totalmente vanas, ahora te hace llorar. Sabes que, de alguna forma, hay cosas que significan para ti mucho más de lo que imaginas. 


Y abres los ojos, estás ahí, observándote a ti mismo con lupa, y jugando a esconderte de tus propias miradas. Pasan los incesantes segundos, sigues consumiéndote poco a poco... sin pausa. 


Últimos pasos, recuerdas que antes de prenderte soñabas con llegar lejos, muy lejos, y ahora entiendes que eso no importa, que cada paso tiene el mismo valor, todos somos uno, y uno a uno no somos nadie, ni nada... solo ardemos como oxígeno en nuestra cárcel de estrellas, donde golpeamos barrote a barrote a la hora de dormir, para que nos dejen velar un poco más, pero hoy y siempre, es hora de dormir. 


Has tenido un leve sueño, y apunto de convertirte por completo en cenizas llamas al carcelero para que traiga la luna y puedas respirar su aroma por última vez. Tantas últimas veces que has perdido la noción de lo que conlleva un final, y es demasiado tarde para aprender a considerar. 


Ya hace horas que amaneció, y puedo sentir tu frío, por fin se apagó, ¿Dejaste de sufrir?.

17 jun. 2010

Abfluß mich IV (Desángrame IV): Ferse (Tacón)


A cada instante los pasos se escuchaban más y más fuerte, y el eco del tacón dominaba mis tímpanos sin remedio. Fueron unos segundos en los que la sangre me hirvió como nunca. Han pasado siglos y aún puedo recordar cada sombra de su figura.

Apenas acercó sus labios y su aliento ya recorría mi cuello, mi miserable y eterna vida no podía resistirse a su fragancia, e hipnotizado dejé que me guiara, una vez más, una última vez. Y así es como conocí su rostro tras el velo de los sueños, tras tantos delirios en la noche, haber probado una y otra vez esa rojiza y líquida droga no era más que un ritual insignificante. Pero ella creaba una adicción desmesurada, no pude, ni quise hacer nada...

Noche que muere, y en la eternidad se rehace, imperios de niebla, que acomodan nuestra pequeña pero incurable maldición. Palacio hecho del destello de sus ojos, del que nunca podré salir, y donde moriré desde mi particular ataúd cuando ella quiera, de un solo beso que romperá mis venas una a una hasta desangrar mi cuerpo, dibujando en lo más profundo de mí un corazón de terciopelo para que mi ser sea consciente de que si noto mi latir es por ella, y para ella...

16 jun. 2010

Pequeñas grandes venganzas.

Agarró y golpeó una y otra vez su cabeza contra el suelo, incluso él sabía que no podía estar más desangrado. pero no paró, tan solo comenzó a cesar cuando vio que era la hora, y tenía prisa, mucha prisa. Pensaba que no llegaría a tiempo, pero metió la escopeta en el coche, la tapó, abrió el maletero y dentro metió el cadáver. Al momento arrancó el coche.
Nadie era consciente de lo que él había hecho, ni lo que iba a hacer, o sería capaz por hacerlo.

Una noche después...

Tomaba con ciertos nervios un calmante mientras alguien llamó a la puerta. Sin tomarlo, fue a abrir. Momentos después, arrastraba el cuerpo del invitado por el suelo, tras haberle volado la cabeza de un disparo. 

Ya está, todo culminado, los había matado a los dos, tanto a él como a ella. Una vez prometió que no dejaría que nada malo le ocurriera, se lo prometió a ella, la que era su amor. Y aparecieron ellos, para saldar viejas cuentas de inocente juventud y arrebatársela de los lazos de la vida. No podía dejar las cartas tal y como estaban, ahora sin embargo solo un paso más y... una larga caída hasta el suelo.

9 jun. 2010

Calla, por favor

Aún sigues ahí; y sabes que perdí la inspiración hace muchísimo tiempo. Y es que aunque estaba escondido entre la niebla, escuchaba a tu fantasma pisar las lagunas de mi pasado. Nunca hubo una última oportunidad, porque sabías que iba a fallarlas todas, una a una, hasta sentirme destrozado y pasar a no ser nada, nada para ti. Pero algo tuviste que olvidar, sino ahora un servidor debería formar parte de la corona de cenizas que el pesar lleva siempre consigo. Y no es así... aún.

-Hace tiempo de la última vez que viniste, ¿no es así?

-Deberías saberlo, nunca vengo por voluntad propia.

-Pero el reflejo del lago es el reflejo de tus lágrimas, de cada momento que has pasado aquí, y eso te hace sentir mejor, tu también sabes eso.

-Que lo sepa... no quiere decir gran cosa, ¿crees de verdad que me place venir a desolarme donde hasta la tristeza se encontraría solitaria y amargada? No, nadie quiere venir aquí, ni siquiera yo.

-Puede que tengas razón, al fin y al cabo un mar de llantos pueden consolar, pero no son el sentido de la vida para nadie, más bien el último escalón para bajar al pozo sin fondo de la desesperación.

-¿Crees que me importa? ¿Crees que..

-¡Evidentemente! Si no quisieras hablar con tu reflejo cada vez que vienes aquí cerrarías los ojos, no dirías palabra alguna, pero no, observas mi rostro desfigurarse por la leve brisa, mientras te digo lo que quieres escuchar, cuando quieres escucharlo, y de la forma más indolora posible, soy tu particular morfina.

Ahora es cuando uno cierra los ojos y cree haber huido de aquel maldito lugar, la voz se ha callado...
una vez más.