23 feb. 2010

Santos

Si, a veces los caminos son tan difíciles que parece nuestro corazón desfallecer una y otra vez, nunca me cansaré de sentirlo, y puede que muera así, o puede que viva con ello.
Santos que deberían bajar a por mis huesos, a por mis venas y mi alma, y llevárselos junto a un pedestal, donde yo observe arrodillado lo que he desechado por no saber apreciar nada, por perder todo a cada momento una y otra vez los pilares que mantienen fijas mis miradas, vacías miradas que de un reflejo me rompen el alma, y el corazón... en sangrantes pedazos arrojados al río que mis propias venas han regado.

Santos que arroparán por última vez mi paz, para que duerma eternamente, crucificada en pos de un futuro suicida, de un grito que silencioso se hace en la tortura y vuelve en sí a la cordura. Así que supongo que ahora somos libres, libres y cuerdos, podemos andar hacia el barranco y jugar a caernos, supongo que es lo que siempre he querido, o al menos buscado, un rostro triste que suceda a la sonrisa, un tacto suave pero mortal, pues lo efímero nunca fue nada fácil de llorar.

18 feb. 2010

El Imperio de las pasiones olvidadas

Trizas, hecho trizas y sin dar mas de mí. Cuantas veces, hace tiempo, supe ver que debía cambiar, pero eso no es propio de mi, no de los que son como yo. Me recompongo en palabras que nadie debería leer, tal vez.

Pero siento que se me da bien arder y ser ceniza, que si nací para enmarcar con mis propias vísceras el cuadro de mi final no será sino con orgullo y vigor, que nada puede parar ya la morfina aplicada al extremo dolor.
Por eso mismo ya no pienso en si existieron mentiras, si las ilusiones existen, los humanos son demasiado imperfectos, o yo no pertenezco a quienes lo hago, porque jamás volveré a dudar, sino que lo enmascaré a la rigurosa perfección. Ya nada de balbuceos inseguros, ni una sola mirada a destiempo, nada de empañar cristales con el aliento entre llanto y llanto. Como quien levanta un nuevo Imperio de las cenizas de un reino, como la sombra que sale al sol sin miedo y ese adiós que no tiene miedo a perder nada... el mundo es tan solo una obra insulsa de pasión que mi corona dará vida y alma, y sucumbirá entre mis sombras, dejándose crear de nuevo con una visión tan pasional digna de dioses... dioses que caminan, noche tras noche, silenciosos, sabiendo que portan un don mas allá de lo que alcanzan los ojos a ver.

Dioses cuya alma y su pureza podrían ridiculizar cualquier amor humano.

Dioses que vagamos en nuestro imperio de pasiones olvidadas.

13 feb. 2010

ため息 (tameiki - suspiro)

Lazos que ahora son de hielo,
un día me alzaron de la tumba,
nada mas comenzar a soñar.

Todavía no había comenzado a volar,
entre delirios de felicidad, sin siquiera pensar.

Alas rotas antes de emprender vuelo,
masacrando mi corazón sin duelo,
osando partirme el alma en dos, por ti muero...

12 feb. 2010

Eco

-Aún lo sientes ¿verdad?

-Como si ardiera en mi.

-¿Y porque algo tan efímero ha dejado tal herida?

-Quizás la herida la he hecho yo, el tiempo es absurdo, nada dura mas o menos, tan sólo nace y muere, todo es así.

-Si tan seguro estás ¿porque no aceptas lo que dices?

-Muy sencillo, eso sería dejarme morir.

-Pues muere en lugar de agonizar ¿no será todo esto un acto de masoquismo innecesario?

-¿Y porqué tantas preguntas?

-Lo complicado requiere de ellas, responde ¿Acaso esto no parece un masoquismo prescindible absolutamente? vamos, deja de sufrir.

-No, si sufro significa que al menos algo queda en mí, que aún sigo vivo. Prescindible o no, es así, y será parte de cuanto viva.

-Entonces ¿Admites que sufres y no tienes salvación?

-Me da igual dejar o no de sufrir ¿No te das cuenta? En su día fui feliz, por poco tiempo, pero sucedió, los recuerdos aunque moribundos yacen en mí, junto con todo este dolor, y si tengo ganas de llorar sé que lo hago por esa felicidad que tanto lo merece, que cada lágrima no pertenece al olvido aún, que me quedan latidos que dar por aquello que quiero... aunque no lo tenga en mis brazos...

-Patético...

-...

-...a la par que miserable.

-¿Y?

-Nada, la cobardía no te deja ver todo cuanto incineras a cada segundo, todas las oportunidades de levantarte y andar de nuevo.

-Y aunque las viera preferiría no verlas.

-Entonces es sufrimiento a placer, supongo.

-Tómalo así, y eso es lo que cambia todo, no me puedes entender, déjalo.

-Incluso me pides que te deje hundirte en tu miseria.

-Y mi dolor, si, ni te imaginas cuanto duele vivir así, un instante es una crucifixión, y nunca acaba, nunca deja de sangrar, cada herida abierta ya, cada lagrima de sangre... cada reflejo de mi mismo perdido... todo cuanto soy ahora mismo no podrías imaginar lo mas mínimo cuánto puede llegar a ser de insufrible.

-No creo que nadie quiera saberlo ¿Porque te empeñas en contarme lo que te ocurre? Sabes que pierdes el tiempo.

-Igual que si no te lo contara.

-En ese caso al menos no perderías el tiempo.

-Mi tiempo se pierde solo, y yo con él.

-Vaya, pareces un niño quejica.

-Y tu una conciencia retorcida.

-Nada menos que la vuestra ¿Quien sino iba a dignarse a preguntaros nada en vuestro estado?

-Nadie. Tu tampoco deberías, no merece la pena.

-¿Porque?

-Porque mi corazón hace tiempo que se rompió. Y deberías saber que no puedo vivir sin él.

-Lo sé...

-No sabes nada.

.Lo sé...

9 feb. 2010

残酷 (zankoku ~ crueldad)

De verdad que intento no ser triste, puedo decir que simplemente soy sincero, y que no me importa escribir mis pesares, ni con ello empeorarlos.
Y pensar que todo son errores y aciertos... el azar no puede ser tan cruel, he tenido que decidirlo yo todo inconscientemente, y acabar por mis propios pasos tropezándome de una forma compulsiva hasta que olvidé la salida y el porqué estoy aquí. Me gustaría al menos poder estar de una pieza, y aunque nadie sea consciente de ello, sentir al menos una mísera felicidad, cosa que ahora mismo sólo puedo dibujar en mi rostro, como quien dibuja un sentimiento para olvidarse de que no lo puede sentir, o para mostrárselo a los demás y así engañarse no sólo a si mismo sino también a quien le rodea.
Y para mas tortura puedo sentir a la perfección que hecho de menos esos labios que tuve tan sólo un instante, y jamás... seguramente jamás volveré a tener.

Una a una, cayendo las horas, mi reloj me guarda rencor por querer ir mas deprisa y abandonar la oscuridad, por querer salir del laberinto antes de morir de ansiedad, y estar bajo su maldita serenidad.
No encuentro la salida, no la hay ya a estos niveles de locura... Quisiera arder por completo de una vez, o poder huir, vivir y aprender a volar, para no volver a caer aquí ya nunca mas...

4 feb. 2010

Perdido en un adiós


Aquella noche las estrellas iluminaban cada poro de tu precioso y deslumbrante rostro, aún podría sentir tu aliento en mi cuello susurrando un leve "te amo", roto por un profundo silencio.

Ambos luchamos por recuperar toda aquella luz que perdimos en el camino, que como nos prometimos volver a ver tras la sombra que el destino parecía guardarnos, y sonreíamos en la ingenuidad, éramos felices sin saber que no habría vuelta atrás. Pero un adiós maldice toda despedida....

Ahora ha pasado mucho tiempo, o al menos demasiado... nunca creí que pudiera soportar tal vida, pero tu recuerdo consigue que sueñe como un mortal, con volver a despertar a tu lado, no decir jamás adiós, y en lugar de ver la luz perderse a lo lejos, apagarla mientras pueda abrazarte, para no necesitar en la oscuridad buscarte.

Miles de besos que aún pueden curar otras tantas heridas, pero el tiempo marchita poco a poco los labios que morirán, sin anestesia para paliar tan inmenso dolor, en la agonía de saber que quien ama soy tan sólo yo.

3 feb. 2010

寒 い (Samui - Frío)

Me falta todo el abrigo que hace tantísimo tiempo en mis manos tuve... me falta recomponer la cordura de la que me deshice al ver tu precioso rostro...

Caían hojas alrededor de mi postrada figura ante vuestra tumba, hojas que el viento traía a mi, viento que susurraba: "estás loco, jamás volverá a ti" Y entonces caía en la realidad, soy el único ser del mundo que daría su vida por ella si así volviera a sonreír en vida, y no en sueños. No soy mas que la nube que murió con la tormenta, que lloró gota a gota su dolor el día en que ésta calló... y ahora todo es tan frío...

La sangre que lleva mis latidos a decirme que estoy vivo se hace hielo cuando choca con mis venas, y me hace anhelar los suyos como una armonía perdida en el recuerdo, como un sin fin de ecos muertos...

Supongo que no todos somos igual de fríos... no todos son de hielo, algunos saben dibujar la tristeza en su rostro, otros saben expresar la ira que da la impotencia, pero yo no soy más que un fantasma anhelante de la vida, pues echo de menos su calor... cada abrazo, cada segundo de pasión... y no sentir frío en mi interior.