28 ene. 2010

Abfluß mich II (Desángrame II): Ohne Schmerz (sin dolor)




Que si mis venas fueran arrancadas con fervor no lamerías ni una gota, son palabras que mienten. Ya no hablo de fantasmas, de rastros impuros que nunca debieron cruzarse en mi camino hacia coronar mi reino de sangre. Ahora hablo de princesas encantadas por el rojo de la vida, que saben que la oscuridad es sólo un don, y no se pierden en un edén ensangrentado por mí. Tras la muerte se alza la vida, y perdida la ilusión tan sólo nos queda soñar en la tempestad, como marionetas diabólicas bailando bajo la luz de una luna de fuego, nuestros hilos se rompieron y podemos ser libres mientras podamos estar en el cobijo que nos da la eterna noche.

Damos pasos sobre la tumba donde yace nuestra vida mortal, como si fueran lenguas de lava convirtiendo en cenizas aquellos recuerdos que jamás hemos querido poseer. Desterramos las lágrimas que cayeron cuando aún éramos pequeños insensatos, cuando antes de nacer no sabes sonreír a tu nueva vida, lloras sin remedio ni consuelo. Una vez nacidos aunque nuestros antifaces sean perfectos no podemos remediar sentirnos frustrados si no estamos saciados, si no podemos ver el reflejo de la noche en nuestras pupilas como lo ven ellos del sol, si no podemos exponer nuestras alas al viento que acaricia nuestros rostros. El mismo viento que roza el caparazón de nuestros sepulcros al caer el sol. Es entonces cuando el silencio en nuestra alma se hace insufrible porque no tenemos ese aliento que nos da la vida, y sentirnos muertos es tan sólo parte del eterno desierto que condenados recorreremos buscándonos.

Sin hilos que muevan nuestros mortecinos corazones, hace tiempo que saltaron al vacío en una noche de dolor. Nuestra pálida mirada aún busca desesperada la marca de los colmillos en el cuello del alma.

21 ene. 2010

Alas de ángel: una eternidad sin volar

Hay momentos en que no quisiera volver a la realidad, seguir en el mundo de mis sueños, y seguir sintiendo cómo se es feliz en él. Me miento, lo niego, duele, y rápidamente emprendo el vuelo hacia otro lado al que mirar.
Soy como aquello que siempre juré odiar. Una caricia soñada, un beso anhelado, o un adiós olvidado... si los recuerdos no fallan nada ha cambiado, aunque si todo siguiera igual no estaría ahora apunto de ser mi anti-héroe, mi esperpento personal, mi degradada imagen de la felicidad...

Cariños, dudas... nunca tiembles, ni pierdas la compostura. Sed, besos... todo perdido, en el mar del olvido.

Tu ser sangriento, mi reflejo inmortal, tu mirada en mi alma, una flecha que nunca conseguí sacar...

Recuerdos de un rostro, donde yacía tanto dolor como felicidad, y mi ser imploraba ver sonreír los labios que en silencio morían, y que en mis propios labios revivían. Como hace una eternidad susurré... necesito sentir vuestras alas cubriéndome en un abrazo... las mías quebraron hace tiempo, cuando el viento las rozó sin tu aliento.  Una eternidad sin vuestras alas, una eternidad sin volar, en picado hacia el infierno, sin poder volver atrás...

14 ene. 2010

Hijo de las lágrimas

Un cuchillo que siento jugando a atravesarme el corazón de una punzada... como quien no quiere gritar de dolor en plena tortura pero se le escucha clamar incluso en el cielo. Y mis propios latidos me hacen sentir la punta del cuchillo afilándose por momentos. Y aumentan como si se tratara de un suicida convencido.

Días, horas, segundos, instantes, recuerdos perdidos en la eternidad, como la sangre que ha hecho brillar mis ojos y aumentar la sed que nunca sacié. Ahora añoro romper los colmillos contra la piel.

Un reflejo mas de la luna, y en mi sepulcro busco apresurado cómo no sentir pena, si no puedo dejar de echar en falta cada segundo de su fragancia, cada segundo de su inmortal alma.

Un ser de nuestra naturaleza nunca dice adiós, tiene todo el tiempo de la existencia para enmendar errores, pero puede morir de tristeza, no existen remedios para amar sin sufrir tanto, y querer no llorar en ciertos casos, pues la noche nos educa como hijos de las lágrimas, y la sangre como hermanos del odio.

...si apenas llego a alcanzar los barrotes de mi cárcel, donde descanso entre agonía y mas agonía, no podré jamás alcanzar una salida, no sin antes morir, o perder mi eterna vida...

13 ene. 2010

Ojos hechos pedazos




Cristal, mas y mas cristal roto y esparcido por el suelo. ¿Donde estás? maldito reflejo que alguna vez en la vida buscas ansiando una vez mas sentirte tú, tan simple pero a la vez tan distante de todo lo que solemos sentir, no es fácil encontrarlo, un trozo de cristal... no tienes mirada, otro trozo... no tienes corazón, sigues buscando... no tienes alma... y perdido ya entras en estado de delirio. Tantos reflejos y ninguno acontece lo que buscáis, querrías saber mentir, pero no es fácil a vuestro propio ser.

¿Recuerdas aquel camino que hace tiempo te costó tanto recorrer? Entonces supongo que recuerdes el rastro de malos recuerdos, la infinidad de lágrimas que no cayeron pero hirieron vuestro corazón, y tantos segundos que se hicieron eternos pensando cuanto duraría el sufrimiento. Ahora buscas entre el reflejo de cada uno de esos momentos, y desearías encontrar algo diferente, pero es imposible...

Tus ojos se suicidan al ver tu verdadera mirada, y un lienzo de miradas sirve para inmortalizar tal dolor.

11 ene. 2010

Miradas al mar del olvido


¿Por que siento que todo cuanto me rodea está afilado?
¿Por que hace tiempo que no sé que sentir?

¿Enserio vivo para esto? No alcanzo a comprender lo que significa mantenerme en pie. Podría jurar que echo de menos todo cuanto dejé llevarse al mar... Que hacía tiempo que no sufría tanto al recordar, y que nada de lo que hay en mi es ni por asomo felicidad...

Tus ojos y su dulce mirada fue todo cuanto pude saborear de ti en la distancia del silencio, y ya no creo que pueda volver si quiera a verte con los mismos ojos enamoradizos y felices, no entiendo el curso de mi vida, jamas he entendido el porqué de nada, y aún creo que hay lugar para mi entre los suicidas sin corazón.

Cuando has visto tu vida irse por la brisa de una noche solitaria, ya crees en el infierno.

7 ene. 2010

Lengua de fuego

Dedos  de hielo que acarician el cuello antes de cortarlo, lengua de fuego que abrasa la sangre antes de lamerla gota a gota. Y cada pedazo de mi son como lineas de un texto escrito de una forma perturbada, apenas si hace falta leer comprendiendo para saber que todo tiene un único sentido, yo. Pero nunca tenemos suficiente con un pecado, con un error, si se me llama humano es simplemente por la naturaleza que guarda mi rostro, no en mi interior, podríamos llamarme inhumano y disimilar una eternidad, pero nada tiene sentido visto desde donde se haya el umbral. Nos cuesta ver la realidad, mirar a los ojos, observar que no todo está en las palabras y que nada está en lo escrito, tan sólo son gritos de ayuda que implora tu mente al leer esta locura. Y créeme, en tal locura se haya mas fantasía que en mil cuentos de horror destinados a asustar y que acaban por ridiculizar, la verdad no tiene un nombre con que llamar a mi mirada, los espejos no pueden reflejar todo cuanto la oscuridad, en su gris mas profundo, pueda crear.
Un alma que partida en dos no se puede crucificar, añora sentir las clavos como fuego y los gemidos entre ríos de sangre intoxicada por lamentos.
Dedos de hielo... que rodean el cuello finamente hasta sentir cómo rompe la piel...

4 ene. 2010

El juego de las cruces


Sonreír y mortificar, nada mas placentero que el masoquismo y la crueldad. Dos alas arrancadas de algún ángel para poder volar, y entonces nos damos cuenta de que no es tan difícil soñar.

Da un solo paso, y se coloca en la cruz, ahora ya no puede echarse atrás, tampoco quiere, pero querría poder caminar. Esta en el punto de mira de las sombras de aquel maldito lugar, encerrado, silenciado, y hasta la última gota de su sangre envenenado. No hay salida, y olvidó como llegó a aquel lugar, pero subiendo escalones, y sin tropezar alcanzó a no tener vértigo, a pesar de subir mas y mas.
El gatillo casi puede sentir el roce de la piel, y se dibuja una sonrisa macabra en el rostro del objetivo a merced. El suave tacto inspira tranquilidad con la que apretar, pero aún no quiere marcharse de aquella espiral. Y cuenta atrás, 5... no piensa en ningún momento, tan sólo sus alas se prestan a emprender el vuelo, 4... si mente fuera cuerda, aquello le llevaría  a la locura, 3... soñaría con parar el tiempo, 2... por nada del mundo apartaría su mirada, 1... y así perdió sus sentidos... ...y así cayó a morir en sus labios...

3 ene. 2010

La espina dorsal

Sangrante, un fino hilo que se estremece ante mis ojos y aún tiembla débilmente a pesar de parecer apunto de ser cortado. Y me pregunto porque se ha de sufrir, pero sé la respuesta y sé que prefiero ver la sangre correr por el hilo lentamente, a que este sea cortado.

Un silencio, en una oscuridad que jamás había presenciado, abro los ojos y no puedo evitar sentirme alejado... y si me siento así es porque no deseo estar aquí, mi corazón moriría por estar en otro lugar muy distinto.

Decir lo que siento, como desquitarme de mi espina dorsal en este mismo instante, no hay remedio ni tampoco cura, pero cualquier cuenta atrás sería menos cruel que esta tortura, y como un loco en su locura sufro cual delirio sin desmesura que nunca acaba de morir...

Como vertebras que se desmoronan mi compostura se viene abajo en cada momento que paso anhelando tu aliento.
Estrellas que agonizan en pequeños rayos de luz a cada momento, y como una catedral al derrumbarse, caen.

1 ene. 2010

Mentiras sinceras

Si, me volví a mentir a mi mismo con mi propia ingenuidad, queriendo luchar contra lo imposible, y se me da bien, luchar, que no soportar la derrota...

Apenas unas horas después aún siento todo, irse como si nada, y quedarme yo en mi cristalino desierto observando cómo mi fugaz mentira se refleja en cada rincón de mi alrededor, y de verdad me duele saber que he de seguir caminando entre el eco de todas las mentiras que yo mismo me dije, nadie mas escuchó, ni deseo que escuche... es la conciencia de un ser decapitado, no busca otra cosa que guardarse lo que debería desahogar, y convertir lágrimas en silencios, una mirada perdida en una palabra sin sentido, o segundos en eternidades sufridas a la frialdad de la sin razón.

Y de nuevo abro los ojos, y observo un espejo, mi mirada es la misma que no se encuentra a sí misma, y he de reconocerlo...